Parásitos



Ciudad de México.- Hoy el Partido Revolucionario Institucional (PRI) celebra su 91 aniversario sin nada que festejar en lo nacional y en la Ciudad de México.



Son un partido que en 1929 con el presidente Plutarco Elías Calles abrió la vía de los partidos políticos como acceso al poder y por su hegemonía en el país ha sido estigmatizado y responsabilizado de la caducidad de los partidos que se vivió en su mayor esplendor el 1 de julio de 2018, cuando llegó al poder Andrés Manuel López Obrador con el movimiento Morena (ahora partido) e inauguró la cuarta transformación.



Morena como partido ha fracasado, pero esa es otra historia que abordaremos en otro momento. Lo sustantivo ahora es resaltar que el PRI en la Ciudad de México lleva 23 años en la ignominia.



En lo que se refiere al tricolor como partido porque para quienes lo han construido o detentado su poder se ha vuelto una mina de oro al navegar como parásitos de los partidos de izquierda.



Desde hace dos décadas hemos visto un priismo anquilosado que no ha logrado resurgir pero sí vivir a costa de los gobiernos de la Ciudad de México, antes del PRD y ahora de Morena.



Parte de ello se explica por la batalla a muerte que se vivía al interior entre Beatriz Paredes y María de los Ángeles Moreno con Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, un político hosco que ha luchado a muerte por mantener una militancia priísta en la CdMx.



Sin embargo, cuando logró erigirse presidente del partido capitalino tardó más en adornarse que en lo que el grupo Atlacomulco lo expulsó de la silla. Ese grupo ahora disminuido le ha permitido reaparecer y, por ello, la semana pasada coronó a uno de sus pupilos, Israel Betanzos, como líder del priismo en la ciudad.



La misión de Gutiérrez de la Torre, ahora que ha sido exonerado de los delitos que el mismo priismo le imputó, debiera ser dejar de ser institucional y ser revolucionario en los tiempos de cambio que dicta el poder.



Lo primero sería erigirse como una oposición seria, no complaciente con el gobierno de la Ciudad de México, porque de lo contrario se confirmará que sólo buscan navegar para su bienestar y no el de los capitalinos con el fin de retener ese coto de poder que les refrendan cada elección los militantes priistas.



A la Ciudad le hace falta una oposición pensante y sacudirse a los parásitos de la vida pública y los priístas están a tiempo de dar la muestra porque viene un nuevo ajedrez con partidos nuevos que podrán relegarlos a una peor realidad donde entonces sí no haya nada que celebrar.



NOCAUT. Quien se oponga al paro de mujeres del próximo lunes 9 de marzo vive en el error. Confiemos en que esa acción hará sonar fuerte la exigencia de no más violencia y respeto a las mujeres y entre personas. ¡Abrazos, no periodicazos!

  • Luis Eduardo Velázquez

    Luis Eduardo Velázquez

    Periodista especializado en asuntos de política y electorales. Con estudios en derecho, amante del boxeo, el café y la buena letra.