La tarea impostergable de cara a las elecciones: atajar la violencia

Mi amigo

El arranque de las campañas no muestra sorpresas mayores. Las dos aspirantes principales, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez están en su papel, la abanderada de Sigamos Haciendo Historia defendiendo el legado de la 4T y la de Fuerza y Corazón por México enfocando sus baterías en el tema de la seguridad pública.

Jorge Álvarez Máynez explora el papel preciso que quiere jugar, aunque con las urgencias que le genera la necesidad de que MC mantenga el registro.

Poco menos de 90 días antes de la cita con las urnas el 2 de junio, pero en un ambiente en el que priva la incertidumbre, en algunas regiones del país, por los niveles de violencia y, sobre todo, por la que puede estar vinculada a la intervención del crimen organizado en la política.

De acuerdo con un reporte de DataInt, durante el proceso 2024, han ocurrido 76 asesinatos de personas “potencialmente vinculados a las elecciones” donde la mayaría de las víctimas eran militantes y dirigentes de los partidos, 20 eran precandidatos o habían expresado su deseo de serlo 19 eran familiares de los políticos, algunos de ellos asesinados en el mismo hecho.”

Un especto que hay que tener presente, es que los ataques no distinguen colores partidistas y ello se muestra en que entre las víctimas se encuentran 23 militantes de Morena, 18 del PRI, 11 del PAN, 8 del PRD, 7 independientes, 5 de MC, 2 del PT e igual número del Verde Ecologista.

En el estudio “Urnas y Tumbas” que elaboró el Seminario Violencia y Paz del Colegio de México y en el que se realizó un análisis de los 32 asesinatos de aspirantes a cargos de elección popular en 2021, se hicieron hallazgos inquietantes, como los que indican que no siempre hay amenazas antes de los ataques, lo que dificulta las tareas de prevención, y que estos pueden aumentar en frecuencia desde las primeras semanas de las campañas formales.

Recientemente fueron asesinados dos aspirantes a la alcaldía de Maravatío, en Michoacán, y un candidato también para alcalde en Atoyac, Guerrero. Los dos primeros eran abanderados del PAN y Morena y el tercero del PT.

 

En el caso de los michoacanos, Armando Pérez Luna y Miguel Ángel Zavala, quienes fueron atacados con apenas horas de diferencia, todo indica que se trató de una acción de grupos criminales rivales, quienes pretenden influir en los resultados o, peor aún, que tratan de sacar de la jugada a personas que les son molestas y que no se ajustan a sus planes.

Respecto al homicidio de Alfredo González Díaz las indagatorias apenas inician, pero es probable que se trate, también, de un homicidio relacionado con la próxima cita con las urnas y más en la situación tan compleja por la atraviesa Guerrero.

Es indispensable analizar este tipo de hechos con una perspectiva que proteja a las víctimas, para no confundir el centro del problema y que tiene que ver las condiciones en que se acudirá a ejercer el derecho al voto.

A ningún partido le conviene que los bandidos se entrometan y es dónde pueden forjarse acuerdos en torno a la democracia misma. La Iglesia católica está haciendo llamados en esa lógica y a partir de conocimiento que tienen de la situación por su presencia en zonas de conflicto.

Desde Ginebra, Suiza, el Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Volker Türk, señaló que “este inmenso ejercicio de los derechos políticos debe salvaguardarse de la violencia”.

En efecto, de eso se trata, nada menos.

Imprimir artículo Síguenos en Google News

Post más visitados en los últimos 7 días