El 5 de julio fecha límite para crear 96 circunscripciones electorales en la CDMX, detalla el consejero Yuri Beltrán



Ciudad de México.- El consejero del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) Yuri Beltrán, deja en claro el reto. A más tardar el 5 de julio el organismo debe tener dividido en 96 territorios o circunscripciones a la Ciudad de México, para dejar listo el mapa electoral de la capital del país que permita en 2018 los comicios de nuevos cargos de elección popular, como son los alcaldes y sobre todo los concejales de los gobiernos en las demarcaciones.



Ya hay líneas generales de acción, entre ellas el plan de trabajo para crear las circunscripciones, seis por cada una de las 16 delegaciones, así como la conformación de un equipo técnico con especialistas en derecho, antropología, geografía, actuaría y, por supuesto, en materia electoral que generarán el primer escenario o proyecto de división territorial. Los asesores son Alejandro Velázquez, Leticia Jerónimo, Rodrigo Morales, Rubén Hernández, Silvia González y Teresa Mora









Ese proyecto se someterá a discusión de los pueblos y barrios originarios, comunidades indígenas residentes de la Ciudad, así como a los partidos políticos con registro local. Todos estos interesados analizarán ese primer escenario y hacer observaciones al mismo.



La entrevista con Yuri Beltrán se da poco antes de que el Pleno del IECM apruebe los ocho criterios básicos sobre los que el comité técnico trabajará para hacer el primer proyecto de división en circunscripciones, así como el protocolo para consultar a pueblos y barrios originarios y comunidades indígenas residentes.

Los criterios



El consejero del IECM recuerda que de acuerdo con la Constitución de la Ciudad de México y el Código electoral capitalino, a partir de 2018 dejarán de existir los jefes delegacionales y serán sustituidos por alcaldes. El Código impone el plazo del 5 de julio próximo para crear las circunscripciones.



A cada uno de los futuros alcaldes los acompañarán en sus tareas de gobierno 10 concejales, seis de los cuales se elegirán por el voto directo de los ciudadanos y cuatro llegarán por la vía plurinominal. Para designar a los seis concejales uninominales se tiene que dividir cada delegación en seis territorios y por cada región surgirá un concejal que represente esa zona.



Yuri Beltrán explica que el IECM buscará crear circunscripciones que tengan forma de polígonos regulares, pues una división territorial de trazos intrincados o caprichosos mejor conocida como “salamandra” es sintomática de que se está haciendo una mala división y que en la misma hay sesgos políticos o de otro tipo.



Uno de los criterios para hacer la división es poblacional y para ello se tomará el censo de población del INEGI del año 2010, sobre el cual se hará una desviación porcentual de más menos 15 por ciento, en virtud de que el número de habitantes se ha modificado en los últimos siete años.



Se tratará también de que ninguna vía primaria como Periférico divida circunscripciones, lo que logrará a su vez una continuidad geográfica y, sobre todo, se buscará que en la medida de lo posible no se rompa con ninguno de los pueblos originarios ni de las comunidades indígenas asentados en la Ciudad.



“Si el trazo que nos arroja la computadora pasa a la mitad de uno de los pueblos originarios tendremos que encontrar la manera de pasar por la frontera de ese pueblo para respetar su integridad y no generar fracturas a los pueblos originarios de esta ciudad”, explica Beltrán.



Respecto al protocolo para consultar a los pueblos, barrios y comunidades indígenas, el funcionario electoral detalla que los trata internacionales, particularmente el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) obliga a todas las autoridades a consultar a las comunidades indígenas y a los pueblos originarios en todo lo que les atañe y la división electoral no es la excepción.



“Les vamos a preguntar si su pueblo quedó correctamente ubicado dentro de una circunscripción o no. Ellos nos pueden decir que no, que rompimos su pueblo originario a la mitad y piden una corrección del trazo, o señalar que los hemos juntando con otra comunidad con la que tienen un conflicto histórico importante”, agrega.



Este martes, en las instalaciones del IECM tiene lugar la primera asamblea con las comunidades originarias y ahí se les presentarán las reglas de la consulta para que el viernes 23 de junio el órgano electoral les envíe el primer escenario y en una semana los interesados hagan sus observaciones.



Aunque las autoridades electorales sólo tienen identificadas 48 de esas comunidades originarias e indígenas en la ciudad, el consejero explica que hay padrones más amplios, de más de 160 núcleos de esa población, y la intención es trabajar con todos.



“El Código electoral nos obliga a hacer esta división atendiendo a la identidad cultural, étnica, económica y social!”, subraya Beltrán, y para lograrlo detalla que se tomarán en consideración índices de desarrollo ya generados en la Ciudad y que se tienen incluso a nivel colonia.

Los partidos políticos



Una consulta similar se realizará a los representantes de los partidos políticos, a quienes se les planteará un mecanismo de trabajo denominado “función de costos”, muy similar al que realiza el INE cuando hace una redistritación y que consiste en incorporar aquellos planteamientos que hagan propuestas de delimitaciones homogéneas, poblaciones regulares o estratos de colonias muy similares. Se desecharán aquellos planteamientos contrarios a esos criterios.



De esta forma, agrega, se evitarán presiones de los propios partidos para hacer delimitaciones que los favorezcan políticamente. “Pero si llega partido con un escenario y este tiene mejor fórmula que la que generó nuestra computadora, o tiene una buena razón para ello, lo consideraremos”, dice.