Porfirio ya ganó



Ciudad de México.- Para obtener la dirigencia nacional del partido Morena se registraron 105 personas de las cuales 51 buscan la Presidencia y 54 la secretaría general. El Instituto Nacional Electoral (INE) va a realizar una encuesta de reconocimiento en la que sólo habrá un total de seis aspirantes por cargo.



Hoy el nombre más destacado y sin duda la persona que ya ganó el procedimiento, que el INE realizará del 26 de septiembre al 2 de octubre con el apoyo de tres casas encuestadoras, es Porfirio Muñoz Ledo.



Ya ganó por varios factores. El primero es su trayectoria para democratizar México, sería inexplicable sin su trabajo, pero también es importante señalar que cuenta con una trayectoria similar a la del creador de Morena, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.



Muñoz Ledo al igual que López Obrador ha sido dirigente nacional del PRI (López Obrador en Tabasco en 1986), y dirigente nacional del PRD en 1993 (López Obrador en 1996), ambos partidos constructores del país que tenemos, con todas sus virtudes y defectos. El factor más importante es que tiene el apoyo moral del Presidente que aunque asegura no tener candidato está inclinado al sector “puro” de Morena donde la cabeza más fuerte y visible es la jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum, quien operó para sostener sin éxito como dirigente nacional a su amigo Alfonso Ramírez Cuellar.



El bloque de los puros se delató al meter como fórmula de Muñoz Ledo a la senadora Citlali Hernández como aspirante a la secretaría general. Ella es leal a Martí Batres, quien va bajo las órdenes de Sheinbaum. Además mandaron su apoyo a la fórmula desde la sede nacional del partido Cuellar y Bertha Lujan.



Es evidente que en una medición abierta a la ciudadanía Muñoz Ledo es el más popular y tiene ciertas simpatías con la militancia de Morena incluso siendo uno de los más críticos de López Obrador en su ejercicio de gobierno porque el diputado federal es dueño de sus palabras.



Por esa razón él ya ganó. Es un hombre del sistema que ha estado en gobiernos como el de Vicente Fox y el de Miguel Ángel Mancera. No obstante, eso no significa que será el nuevo dirigente o vaya a derrotar a su más fuerte oponente, Mario Delgado, leal a Marcelo Ebrard, quien va en fórmula con Donaji Alba, cercana a Ricardo Monreal.



Tampoco significa que con su triunfo en la encuesta gane Morena porque una cualidad que tiene Muñoz Ledo es su habilidad para destruir nomenclaturas. Ya lo hizo en el PRI y en el PRD. ¿Sigue Morena?



En la medición hay dos jovenes milenials que se dedican a ser voceros de la cuarta transformación en los medios ligados al salinismo. Los puros de Morena han golpeado duramente a Gribrán Ramírez por ser hijo de Olac Ramírez, a quien señalan como un operador del salinismo. Es un argumento desproporcionado aunque Olac Reyes ha sido un politólogo de la educación en México y tiene vínculos con el sistema neoliberal.



El papel de Reyes servirá para dividir el voto y trae de fórmula a Antonio Atollini, quien fue apoyado por Ebrard en el movimiento 132. Estos antecedentes demuestran que van a jugar para dividir el voto y como decían en el PRD traerán bajo el brazo “por lo menos” una candidatura a diputados federales.



Más allá de los personajes y los pronósticos, si Morena quiere consolidarse como partido tendrá que calcular bien la designación y la salida más equilibrada sería colocar a Delgado como presidente y a Citlali Hernández como secretaria general para no lastimar tanto a los puros, que la llevan de perder con todo y el apoyo de Palacio Nacional.



Morena se juega su futuro y la decisión será clave para el resultado de las elecciones 2021.



NOCAUT. Claudia Sheinbaum sigue olvidando sus principios y crece el feminismo en la CDMX por tener cuates y cuotas en el gobierno. Debería voltear atrás para ver los resultados de esas prácticas. ¡Abrazos, no periodicazos!

  • Luis Eduardo Velázquez

    Luis Eduardo Velázquez

    Periodista especializado en asuntos de política y electorales. Con estudios en derecho, amante del boxeo, el café y la buena letra.