La caminata de Morena en el zócalo



Ciudad de México.- No importó la lluvia ni el viento frío ni el sol a pleno, Morena caminó y caminó sin parar alrededor del zócalo capitalino para denunciar lo que consideran el fraude electoral en la delegación Gustavo A. Madero. Fueron 24 horas.






Más allá de los señalamientos de los dirigentes partidistas que acusan la intervención del gobierno del DF en la elección a favor del PRD, los cientos de simpatizantes reclamaron una sola demanda: "Ramón Jiménez a la delegación".





Y así fue desde los primeros minutos de las 11:00 horas del jueves 18 de junio hasta el día siguiente.




La caminata en el zócalo también tuvo espacio para los reclamos por el fraude electoral en las delegaciones Coyoacán, Venustiano Carranza e Iztapalapa (que tendrá su propia protesta este lunes), pero se concentró en la GAM, cuyos ex candidatos a la jefatura delegacional de Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, Humanista y el independiente, ex perredista Norberto Nazario, aseguran que el triunfo es de Ramón Jiménez, también marcharon.






A la par del candidato de Morena a la jefatura delegacional, que oficialmente perdió ante el perredista Víctor Hugo Lobo por una diferencia mínima de mil 398 votos, marcharon el dirigente nacional, Martí Batres, los diputados electos César Cravioto y Beatriz Rojas.





En diferentes horas, también caminaron: el representante de Morena ante el IEDF, Froylán Yescas; los candidatos de Morena a la delegación Venustiano Carranza e Iztacalco, Patricia Ruiz Anchondo y Jesús Martín del Campo, respectivamente.




También lo hizo el ex delegado de Gustavo A. Madero, Francisco Chiguil, esposo de Beatriz Rojas y quien fue destituido tras la tragedia de la discoteca News Divine donde tras un fallido operativo policiaco murieron 13 personas. El sábado 20 de junio se cumplieron siete años.






Mientras los contigentes, por momentos numeros y otros sólo unas decenas, frente a la sede del GDF se instalaron dos carpas y casas de campaña que permanecieron ahí para que descansarán los manifestantes. Pero recordó a algunos el plantón del 2006  que convocó Andrés Manuel López Obrador.





Marti Batres reiteró una y otra vez que no harían bloqueos ni plantón sino evidenciar que hubo fraude y que ganó Ramón Jiménez.






Las consignas arremetieron contra el delegado electo, Víctor Hugo Lobo y el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera. "-Lobo, estás ahí? -Sí, estoy robando." "Lobo, Mancera, la misma chingadera." Y exigieron la renuncia de Héctor Serrano, secretario de gobierno del DF.





Del edificio de la ALDF, que está en el zócalo, apareció una manta del PRD que señala que habían ganado la elección. "En la Ciudad de México hay civilidad. En la GAM ganó el PRD" y "En la democracia se pierde o se gana. En la GAM ganó el PRD".







Mientras los "morenos" marchaban, a la misma hora, pero en la sede del PRD capitalino en la colonia Roma, los liderazgos perredistas arremetieron contra Batres a quienes acusaron de incentivar estas movilizaciones para desestabilizar al gobierno capitalino y de promover, ya, su candidatura a la jefatura de gobierno del DF en el 2018.







Después, en el Monumento a la Madre, mujeres protestaron porque Batres, acusaron, incumple con las pensiones para sus hijos las que tienen con Cristina Gaytán, diputada federal electa, quien no hizo señalamientos al respecto.






En revire, Martí Batres dijo que no caerá en "ese nivel tan bajo". Al día siguiente, presentó de manera pública los recibos de pago de la manutención de su hijo.





Por la tarde, y con la lluvia a cuestas, las consignas siguieron con los caminantes a la orilla del Zócalo. El contingente era pequeño y por ratos disperso. En contra de las mantas que presumen el triunfo del PRD, un par de hombres barrieron el aserrín de color rojo que formaba la palabra  "Gamnamos" y abajo "Morena" en la plancha del zócalo.




Mientras los dirigentes políticos estuvieron ausentes, los abanderados de la caminata cambiaron su estado de ánimo. En su mayoría, eran jóvenes e incluso menores.






A la hora del regreso de Martí Batres, un niño de alrededor de doce años era quien más insultos proclamaba en contra de los adversarios políticos de una elección. Poco tiempo después, comenzaron a llegar más simpatizantes del  partido y se acercaron exclusivamente al dirigente nacional. Le pidieron una foto, lo saludaron y él los recibió con una sonrisa y los invitó a unirse.





Afirmó que su partido no dejará la lucha contra el fraude electoral del Distrito Federal.




Por la madrugada, Ramón Jiménez y sus simpatizantes marcharon acompañados de la música de un mariachi.