Candidatos a dirigir Instituto de Planeación coinciden: urge una Ciudad menos desigual



Ciudad de México.-Este miércoles 30 de septiembre continuó el proceso de entrevistas a los candidatos a dirigir el nuevo Instituto de Planeación de la Ciudad. De esta etapa destacó la comparecencia ante el Comité de Selección de dos perfiles que tienen designaciones en el sector público y que incluso cuentan con el aval de la jefa de gobierno, Claudia Sheimbaum para buscar el cargo. Son la actual secretaria de Desarrollo Urbano, Ileana Villalobos, y el director de Planeación de la misma dependencia, Pablo Benlliure.



Sobre ambos pesa la sospecha de organizaciones de la sociedad civil, en el sentido de que los dados están cargados para que alguno de los dos llegue a la dirección de ese estratégico Instituto.



En este miércoles de entrevistas también participó, impulsado desde la academia y en concreto desde el Colegio de México, Armando Rosales García, a quien incluso le cuestionaron a qué se debía que el Comité de Selección hubiera recibido tantas cartas de apoyo.



De lo que dijeron estos tres candidatos, en Capital CDMX elaboramos este resumen sobre lo que expusieron ante el Comité de Selección.





PABLO BENLLIURE



Esta es una ciudad desigual y segregada.



Se debe lograr integración ciudadana en todas las partes del proceso de planeación y para ello se necesita capacitación, con el uso de nuevas tecnologías.



Viejos esquemas de recaudación predial se deben repensar, para hacer equitativo el tema de las cargas fiscales en la Ciudad.



Hay que generar las condiciones para garantizar el uso y usufructo pleno y equitativo de la Ciudad.



Reelaboración obligada de todos los instrumentos de planeación, así como generar esquemas para su control y monitoreo.



Hay mucho atraso en la instalación del Instituto. Es necesario culminar ese proceso, incluido la consolidación del aparato encargado de la consulta pública y participación social, así como conformar el directorio técnico de expertos, el consejo ciudadano y los órganos de gobierno.



Necesario lograr que los desarrollos inmobiliarios sean solidarios con la Ciudad en términos sociales, urbanos y ambientales, y que respeten ordenamientos que buscan equilibrar desigualdades. Para ellos se deben repensar instrumentos como los polígonos de actuación.



En su intervención destacó su trabajo en el diseño del plan de vivienda incluyente que impulsa hoy el gobierno capitalino.



Los instrumentos de planeación han sido perversos y pervertido y requieren por ello una cirugía mayor.



Se debe empezar a construir el Plan General de Desarrollo y comenzar a trabajar con las alcaldías, la academia y la participación social



Equilibrio necesario entre la acción colectiva y la intervención del gobierno.









ARMANDO ROSALES



Obligada la perspectiva de derechos humanos ante una ciudad desigual y donde se encarece cada vez más el suelo o servicios como el agua. Así se puede cumplir el derecho a la Ciudad.



Debemos evitar procesos de polarización y desigualdad, fortaleciendo procesos sociales y económicos.



La Ciudad se debe ver desde un rol macroeconómico y después territorializarlo.



Estaremos en falta en la elaboración del Plan General de Desarrollo y esa debe ser la prioridad.



Ahí debe haber un proceso deliberativo de consenso, bajarlo incluso a nivel de barrio. No depender para ello de procesos tecnológicos, porque hay gente que no tiene acceso a Internet o una tablet o un celular.



Ya está vencido en términos de plazos legales el diagnóstico sobre asentamientos humanos irregulares.



El Instituto debe reformular mecanismos de acceso al suelo para tener Vivienda asequible, con servicios y bien localizada, para que sea una Ciudad menos segregada.



El director del Instituto debe tener capacidad de diálogo con desarrolladores de vivienda, sin ceder a presiones.



Nunca he sido consultor de desarrollos de vivienda ni he trabajado para el sector privado. Sólo una vez lo hice, con mi padre.



Una de las obligaciones del Instituto es tener un sistema de información en desarrollo urbano. Ahí se debe recuperar lo que ha hecho la ADIP y lo que se tiene en catastro pero manejarlo desde el Instituto de la forma más transparente posible.



Tengo una sólida formación profesional teórica, pero también con la sociedad civil. A los que venimos desde la academia se nos debe juzgar por el trabajo académico hecho y por el conocimiento de las problemáticas.



También cuenta la capacidad de conjuntar equipos, con urbanistas jóvenes.



En tres años tiene que estar echado a andar el Instituto. En el primer año se debe construir el Plan General y el de Ordenamiento Territorial.



Faltan reglamentos, presupuesto y hasta un espacio físico.



Se deben considerar dinámicas demográficas. La CDMX va a perder población en el mediano plazo, aunque también hay arreglos sociales muy diversos para ocupar una vivienda.



Debe ser una acción del Estado la constitución de una reserva de suelo, para administrarla incluso a nivel metropolitano.



Así se puede regular este bien escaso que es el suelo y evitar el crecimiento periférico en zonas de valor ambiental, como Milpa Alta o Xochimilco.



Debemos ser muy cuidadosos con las densidades, porque hay barrios donde no se puede.



Los desarrolladores deben generar vivienda inclusiva, con porcentajes de vivienda para los sectores de menores ingresos.



En la Ciudad no estamos generando la vivienda adecuada para jóvenes.



Necesario un verdadero diálogo metropolitano. Será una obligación del próximo director del Instituto, sin sesgo partidista.







ILEANA VILLALOBOS



Me considero una servidora pública de vocación.



Veo al Instituto como organismo que debió existir desde hace mucho tiempo.



La agenda obliga a tener resultados pronto para avanzar en el Plan General y en el de Ordenamiento Territorial. Será Importante ahí el trabajo con las alcaldías.



Será importante la Integración de un sistema de información. Ver que los indicadores de objetivos y metas se cumplan.



No se debe perder la perspectiva metropolitana.



Es un privilegio estar en el cargo que tengo, en esta posición como secretaria de Desarrollo Urbano. Ha sido un reto muy relevante, aunque no me entusiasma dejar la Seduvi, porque le tengo mucho cariño y trabajé profundamente desde la transición.



En muy corto plazo espero terminar la integración del Instituto. No pensar que partimos de cero. Debemos priorizar el Plan General de Desarrollo y el Programa de Ordenamiento Territorial.



Enfatizar en el análisis de desigualdad territorial que se refleja en las condiciones de vida en que se encuentra la población de la Ciudad.



Generar las condiciones logísticas y de operación y generar los instrumentos de planeación.



Sobre la participación ciudadana, he tenido mucha interrelación con organizaciones sociales. Me gusta el arreglo del Instituto, donde hay un consejo ciudadano.



No visualizo ningún proceso de planeación sin la participación ciudadana.



He tenido mucha interrelación con habitantes de los pueblos de la Ciudad.



Importa un Servicio público transparente, con rendición de cuentas.



La ley incorpora otro tipo de suelo, el rural, y hay un reto por emprender, para generar una visión integral.



Se ha visto la importancia de preservar el patrimonio urbano y cultural de pueblos y Barrios originarios. Ahí debemos trabajar de manera transversal con la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios. Hay que aprender mucho del trabajo que se hace ahí.



El Instituto debe recuperar lo que ya se ha hecho en la Planeación del territorio y reconocer capacidades de la población.



Debemos generar una base económica diversa.



Nunca he abusado de ningún puesto o encargo y me entusiasma saber que puedo seguir sirviendo a la Ciudad.



Me entusiasma también tener contacto con la ciudadanía, aunque no sería un servicio directo, pero sí con la sensibilidad como llegar a las metas globales del gobierno de la Ciudad.