Refuta investigación de Mario Molina dichos de López-Gatell: el cubrebocas sí sirve contra el Covid



Ciudad de México.-El doctor Mario Molina destacó hoy la importancia de utilizar el cubrebocas para reducir el riesgo de contagio de Covid-19, al comprobar que el virus viaja y se transmite a través de partÍculas PM2.5 o menores a dos y media micras, las cuales se producen al hablar, no sólo cuando se tose o se estornuda.



En videoconferencia conjunta con la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, el Premio Nobel de Química destacó los resultados de un estudio que realizó en coautoría con otros investigadores como Renyi Zhang, denominado "Identificando la transmisión atmosférica como la ruta dominante para la propagación del COVID-19", el cual se publicó en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences).



El documento rompe la narrativa en la que han insistido autoridades mexicanas como el subsecretario de Salud federal, Hugo López-Gatell, quien descarta la efectividad en el uso del cubrebocas para mitigar la transmisión del coronavirus, pues dice que no existe evidencia científica de ello.



Pero en su investigación, Mario Molina y otros académicos expusieron: "Nuestro análisis revela cómo el uso obligatorio del cubrebocas representa la medida determinante para definir la forma de propagación de la pandemia en los tres epicentros. Esa medida protectora por sí misma redujo significativamente el número de infecciones, esto es, por más de 78,000 casos en Italia entre el 6 de abril y el 9 de mayo, y por más de 66,000 casos en la Ciudad de Nueva York entre el 17 de abril y el 9 de mayo".



De acuerdo con el estudio, al toser o estornudar se generan aerosoles mayores o menores de cinco micras, pero con respiración nasal típica se generan aerosoles menores a 2.5 micras, los cuales son capaces de penetrar profundamente en el tracto respiratorio e incluso llegar hasta órganos vitales como el corazón.



El Premio Nobel de Química destacó que el uso del cubrebocas detiene el paso de esas micropartículas hacia el sistema respiratorio, pues así lo indica el análisis realizado en la reducción de casos, tanto en Italia como en Nueva York.



"El cubrebocas previene la transmisión aérea bloqueando la atomización y la inhalación de los aerosoles infectados, y la transmisión por contacto bloqueando a las gotas emitidas", argumentó.



En el artículo se recordó que la sugerencia del uso de los cubrebocas no se anunció sino hasta el 6 de abril del 2020 por la Organización Mundial de la Salud, como medida para prevenir que personas infectadas transmitieran el virus al filtrar las gotas emitidas al toser o al estornudar, pero no para la prevención para personas no infectadas de respirar aerosoles contaminados, lo que hoy Mario Molina calificó como un error, por lo expuesto líneas arriba sobre la generación de micro partículas infectadas por el solo hecho de hablar.



"Es notable que las tendencias en las curvas de infección en Italia y en la Ciudad de Nueva York contrastan con las curvas globales y con las de los Estados Unidos, que demuestran poca desviación de linealidad debido a la falta de implementación del uso de cubrebocas a nivel global y nacional, respectivamente.



"La poca efectividad del distanciamiento social, cuarentena y aislamiento por sí solos para prevenir la propagación del COVID-19 también es evidente por la linealidad de la curva de infección antes de la implementación del uso de cubrebocas en Italia el 6 de abril, y en la Ciudad de Nueva York el 17 de abril. Por lo tanto, la diferencia al implementar el uso de cubrebocas cambia significativamente las tendencias globales de la pandemia", se lee en el estudio.



Durante la videoconferencia, Molina dijo que en la fabricación de cubrebocas hay telas mejores que otras, lo cual también garantiza su efectividad. Habló también de la importancia de mantenerlos en uso todo el tiempo.



Se le cuestionó si consideraba irresponsables los mensajes emitidos por autoridades sanitarias al no promover el uso del cubrebocas, cuando se demuestra una reducción en el número de contagios.



"No por lo siguiente. Enfatizo lo que dije, podemos calcular el número de muertes evitadas y el número casos activos evitados. Si son muchas muertes las que se evitaron en Nueva York y en Italia, miles. Eso está muy claro, pero la responsabilidad no, porque al principio nosotros no habíamos publicado este artículo y no estaba claro.



"La comunidad que al principio se dedicó a esto era muy distinta a la comunidad que trabaja con calidad del aire, así es que fue cuando nos dimos cuenta que no están considerando las partículas que son importantes para la calidad del aire, y ahí nos dimos cuenta, buscando en la literatura, que sí había varios estudios en donde se demostraba que esas pequeñísimas partículas sí contienen virus", agregó el Premio Nobel.



Sobre los resultados del estudio, la jefa de gobierno aseguró que con estos resultados no se trata de poner en contradicción a nadie, sino de dar a conocer ese estudio y abonar a la discusión.



Recordó que en su momento, la OMS no recomendó el uso del cubrebocas y muchos gobiernos siguieron ese planteamiento del organismo internacional.