Están peor en naranja en otros estados y nosotros en rojo: Alfaro



Ciudad de México.- El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, se quejó de la implementación del color rojo del semáforo epidemiológico en su estado, mientras que otras entidades están “peor” y en color naranja por lo que es, a su consideración, una decisión personal y política del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugó López-Gatell.



A través de un video difundido por redes sociales, el gobernador negó que la petición de renuncia del subsecretario Hugo-López Gatell -que realizaron él y otros ocho gobernadores- no se debe a un asunto político o a algún tipo de estrés en ellos por la situación y el manejo de la epidemia. Cabe señalar que los gobernadores estatales son autoridades sanitarias en sus respectivas entidades.



Indicó que su gobierno quiere “un esquema de coordinación con el Gobierno Federal que le sirva al pueblo de México” pues agregó que se quiere ayudar al presidente, Andrés Manuel López Obrador, a “enfrentar la emergencia sanitaria, pero queremos hacerlo a partir de los principios correctos”.



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Revirtió los señalamientos del subsecretario sobre que las denuncias y quejas contra él se deben a un asunto de posicionarse políticamente, y ahora el propio Alfaro acusó a López-Gatell de llevar a cabo actos políticos en el manejo e información del avance de la epidemia.



Alfaro advirtió que su mensaje se debe a que no le gusta dejar “cabos sueltos” y que todo lo dicho tiene fundamentos y no se trata de “ocurrencias”. Se quejó, también, de no sólo enfrentarse a la emergencia sanitaria y a la crisis económica, sino además a funcionarios federales que le complican enfrentar la situación.



Refiriéndose al Presidente una vez más, le brindó su apoyo para enfrentar la crisis a la vez que le explicó las razones de su inconformidad, mismas que acompañó de gráficas y datos.



Con hojas impresas en mano, el gobernador jalisciense mostró el mapa del semáforo epidemiológico actualizado para esta semana, en el mismo, aparece Jalisco en rojo, “sin poder explicar de dónde salen los criterios para tomar esta decisión”, acusó.



Continúo su explicación sobre su inconformidad con este semáforo argumentando que “no es posición política de su parte” y que los datos presentados son del propio Gobierno Federal actualizados.



Su argumento inicial consistió en que, en una gráfica, Jalisco es de los estados con menos casos acumulados; al parecer el señor gobernador no se ha enterado que Jalisco lleva un retraso –por decirlo así- en cuestión de la epidemia, por ende y desde un principio, se señaló que entidades como la propia Jalisco o Nuevo León, saldrían más tarde de la emergencia; es obvio pensar que a este retraso corresponden sus cifras bajas en cuestión de casos acumulados.



Siguió su argumento reprochando que entidades con mayor “tasa de incidencia acumulado” se encuentran en color naranja según el semáforo epidemiológico; “Querétaro, luego Morelos, luego Oaxaca, Aguascalientes, Guerrero, Estado de México, todas éstas tienen una mayor tasa de casos acumulados que Jalisco, y todos estos están en naranja”.



Su segundo argumento consistió en la tasa de mortalidad, haciendo énfasis –una vez más- en entidades que “están peor que Jalisco, pero según López-Gatell están mejor que nosotros”; aunque reconoció por un instante que se trata de casos acumulados, continuó con datos de “la actualidad, específicamente del momento que estamos viviendo”.



Mostró una gráfica parecida a los dos anteriores que “habla de casos activos, de tasa de casos activos, por cada 100 mil habitantes” del día de ayer; una vez más, su argumento se fundamentó en señalar que estados como “Oaxaca, Sonora, Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo, Guerrero, Campeche, Guanajuato, -por supuesto- Ciudad de México, Quintana Roo están peor que Jalisco”.



Continuó con “otro criterio de la Secretaría: tasa de positividad”, ahora sin ahondar en nombres de estados, se limitó a señalar sobre la hoja todas las franjas naranjas por encima de la franja roja de Jalisco para exclamar “todos estos Estados que López-Gatell pone en naranja, están peor que nosotros también en tasa de positividad”.



Dejó para el último “el que se dijo que iba ser el dato más importante: esta es la suficiencia hospitalaria del país”, dijo al presentar otra gráfica impresa y nuevamente acusar que sólo Chihuahua tiene mejor suficiencia hospitalaria que su estado en este criterio de “camas generales” disponibles y siguió con su argumento ya repetido de que “todos estos estados tienen menos camas disponibles que nosotros, pero el señor López-Gatell los puso naranja y a nosotros en rojo”.



Abundó en su acusación con la gráfica de camas con ventilador, donde sus palabras no cambiaron al señalar que hay estados en color naranja que “tienen menos disponibilidad que nosotros”.



Aseguró que estos datos demuestran un interés político desde la subsecretaria de Prevención y Promoción de la Salud y que le parece “inadmisible que por cuestiones de carácter político y por las ocurrencias del subsecretario quieran detener la economía de nuestro estado”.



Concluyó afirmando que Jalisco no se va a someter a “caprichos de un funcionario federal” y pidió, una vez más refiriéndose al Presidente en específico, que “vea las razones por las cuales estamos mostrando inconformidad, no es ganas de pelear, es sencillamente la determinación que he tomado de no quedarnos callados”.



La determinación del color epidemiológico en un estado, no es cuestión de una sola persona, ni de una sola área del Gobierno, es un esfuerzo conjunto donde participan las Secretarías de Gobernación, de Salud y los Ejecutivos estatales; esperemos que a Alfaro no le haya calado pensar en la repartición y deslinde de responsabilidades entre gobiernos estatales y federal y que de ahí vengan sus quejas y molestia, pues el subsecretario contra el que arremetió el día de hoy ya explicó postuló respetar la decisión “soberana” de cada estado, siempre y cuando las autoridades de esa orden de gobierno se hagan cargo de lo que autorizan como responsables de Salud descentralizadas al Gobierno y Secretaría de Salud Federales.