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2018

El Estadio Azteca, escenario del último discurso de AMLO como candidato presidencial

Ciudad de México.-Andrés Manuel López Obrador pronunció la noche de este miércoles el que probablemente será su último mensaje como candidato presidencial, porque gane o pierda ya no volverá a competir por la grande, ni pedirá de nuevo el voto para si mismo.

En un Estadio Azteca pletórico, en lo que por las redes sociales se llamó el AMLOfest, el tabasqueño cerró esta campaña presidencial. Dijo que recordaba con admiración y respeto a quienes han participado a lo largo de los años en movimientos sociales o políticos.

Entre los muchos a los que mencionó, habló de los estudiantes del 68, de Valentin Campa, Demetrio Vallejo, Rubén Jaramillo, pero también tuvo el detalle de referirse a Cuauhtémoc Cárdenas, de quien se distanció mucho antes de formar Morena y con el que nunca hubo una reconciliación clara.

También habló de aquellos que forjaron el Frente Democrático Nacional en la década de los ochenta del siglo pasado y que hoy están en su movimiento, como Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez. Se refirió de manera particular a Rosario Ibarra de Piedra a quien le rendirá un sencillo homenaje el próximo domingo, pues adelantó que ese día votará por ella al tener en frente la boleta electoral.

Hubo un momento en el que al tabasqueño le tembló la voz y fue cuando dijo que no olvidará a dirigentes sociales y campesinos, gente del pueblo, sencilla, que encabezó una lucha por el cambio y que hoy ya no está.

"Estoy seguro que en la noche del domingo, desde el cielo van a celebrar el triunfo que ellos ayudaron a construir", enfatizó Andrés Manuel, quien tuvo que hacer un breve alto para tomar aire. La ovación de miles de los suyos lo reanimó.

El AMLOfest elevó los ánimos de un público diverso, proveniente en su mayoría de los estados del centro del país y del bajío, que así como disfrutó de música regional mexicana, aplaudió a Susana Harp, bailó con Margarita La Diosa de la Cumbia, gritó con Belinda y Espinosa Paz, pero que se desgañitó cuando a las 20:30 horas ingresó al estadio el tres veces candidato presidencial.

Belinda estaba en el escenario cuando empezaron a observarse las señales de que López Obrador estaba por llegar. En el pasillo principal por el que arribaría el abanderado presidencial aparecieron Claudia Sheinbaum, candidata a Jefa de Gobierno; Cuauhtémoc Blanco, aspirante al gobierno de Morelos; Hugo Erick Flores, presidente nacional del PES; Alberto Anaya, eterno dirigente del PT, y Yeidkol Polevnsky, lideresa nacional de Morena.

El hijo menor de AMLO, Jesús, también andaba por ahí con sus hermanos mayores, José Ramón y Andrés o "Andy", como ya lo conocen en todo Morena.

A López Obrador le tomó más de 10 minutos llegar al escenario desde que las cámaras lo tomaron saliendo por el túnel norte del Estadio Azteca. Arribó de la mano de su esposa, Beatriz Gutiérrez Muller, pero luego ella se adelantó, porque el candidato a la Presidencia hizo lo de costumbre, tomar la mano de quienes se la extendían desde las vallas o posar para la selfie con algún seguidor.

En un tramo del trayecto hubo quien le acercó una bandera con franjas multicolores, símbolo de la comunidad LGBTTI. El la miró y la extendió. La imagen se observó en todas las pantallas del estadio y provocó la ovación de los asistentes.

Apenas se subió al escenario, ahí ya lo esperaban los dirigentes nacionales de los partidos que integran la coalición Juntos Haremos Historia, así como los abanderados a gobernadores por Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz, Yucatán y la Ciudad de México.

Sin más trámite, la primera oradora en el evento y única además de López Obrador, fue Claudia Sheinbaum, candidata a Jefa de Gobierno, quien en un discurso de no más de diez minutos hizo las veces de presentadora del abanderado presidencial.

En su breve discurso, Sheinbaum aseguró que en la capital del país ella no defraudará. Aseguró que en la Ciudad se acabará con la corrupción y los abusos, además de que se aplicará la austeridad republicana y se gobernará con sencillez.

Luego vino el discurso de 50 minutos del candidato a la Presidencia, en el que hizo un recuento de esta larga campaña, que en los hechos se ha extendido varios años.

Expuso que en este movimiento muy poco ha sido expóntaneo o improvisado y destacó que la persistencia ha permitido que la ciudadanía cobre conciencia de la existenciade de una mafia del poder y que comprenda que la corrupción es la causa principal de la desigualdad social y económica

A lo anterior le llamó pedagogía política, misma que ha permitido hacer conciencia y permear entre la gente el hecho de que en el país existe un pequeño grupo que controla las instituciones, en un afán de desmedida avaricia. Eso es necesario cambiarlo de manera radical y con una revolución pacífica, pero profunda, enfatizó el tabasqueño.

Anunció que apenas y llegue a la Presidencia de la República, propondrá reformas a la Constitución para que los delitos electorales sean considerados graves y todos los que los cometan, desde dirigentes de partidos, candidatos, militantes y ciudadanos, vayan a la cárcel por atentar contra el principio de sufragio efectivo.

Sin embargo, López Obrador aseguró que de llegar a la Presidencia no arremeterá contra sus adversarios políticos ni habrá represalias. Expuso que su gobierno no impondrá un pensamiento único y se respetará el derecho a disentir.

"Estamos construyendo una verdadera democracia, no estamos construyendo una dictadura", aseguró el tabasqueño, quien concluyó su discurso cuando ya pasaban de las 21:40 pm.

Antes de entonar el Himno Nacional y como colofón, Eugenia León tomó el micrófono para cantar una nueva canción que en sus letras tomaba frases y dichos del político tabasqueño.

"Basta de lujos y casas blancas. Se hará justicia en Ayotzinapa", soltaba la potente voz de la cantante, entre los aplausos de López Obrador y la algarabía de Claudia Sheinbaum, quien no escondía su fascinación por la letra de la canción.

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