Ajusta GobCDMX su narrativa para pasar a semáforo naranja. No podemos seguir siempre en rojo: Sheinbaum



Ciudad de México.-Al presentar hoy el plan de transición hacia el semáforo naranja para la CDMX, con la reapertura de más actividades económicas a partir de la próxima semana, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum rechazó que se trate de una relajación de medidas, aunque en los hechos sí implica una disminución de las prohibiciones que se consideraban durante el periodo de distanciamiento social o en la etapa de semáforo rojo.



"No estamos relajando las medidas, estamos construyendo un proceso en donde seguimos controlando la epidemia, la pandemia y al mismo tiempo permitimos que algunas actividades comiencen a desarrollarse; lo dijimos desde hace muchas semanas, que el control de la pandemia tiene que ver con el bienestar y al mismo tiempo la salud", argumentó.



Su plan de tránsito del semáforo rojo al naranja se basa en un cambio de la narrativa respecto a la saturación de camas de hospital, así como en la apuesta de que ese porcentaje de camas ocupadas bajará de una semana a otra, lo que parece estar garantizado por el solo hecho de que en los siguientes días se sumarán 328 nuevas camas generales en la Unidad Temporal Citibanamex de atención a pacientes con Covid-19.



"Hoy tenemos más de 2 mil camas disponibles en los hospitales de la Ciudad, pero creemos que es importante tener todavía un colchón adicional, por si llegara a subir el número de contagios, tenemos que estar preparados para poder atender a las personas", dijo la jefa de gobierno.



Las autoridades capitalinas utilizan el parámetro de porcentaje sobrecamas ocupadas en hospitales para tomar la decisión de pasar del semáforo rojo al naranja, al amarillo o al verde por riesgo epidemiológico, e incluso para retrocer si se presenta un rebrote de coronavirus.



Hoy, cuando en videoconferencia detalló las acciones de transición para la semana del 15 al 19 de junio, la mandataria dijo que nos encontramos en un 68 por ciento de ocupación de camas de hospital, con una tendencia descendente, por lo que en una semana se podría cumplir con la regla que las propias autoridades impusieron, de cambiar de semáforo rojo a naranja cuando la ocupación de camas de hospital sea de 65 por ciento o menor.



A lo largo de las semanas, las autoridades capitalinas reconocieron que el número de personas hospitalizadas, tanto en camas de terapia intensiva como de hospitalización general se mantuvo estancado. Incluso el subsecretario de Salud federal, Hugo López-Gatell, como la Secretaría de Salud de la Ciudad, Oliva López hablaron de que nos mantenemos en una "meseta epidemiológica", para ilustrar así que el comportamiento en la hospitalización de pacientes con Covid-19 se ha mantenido con muy pocas variaciones durante 22 días consecutivos.



Pero hoy, la jefa de gobierno, la secretaria de Salud y funcionarios de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), se afanaron en sostener que llevamos varios días con una tendencia decreciente en el número de personas hospitalizadas, al argumentar que durante los últimos cinco días se reciben 25 personas menos en promedio diario en camas de hospitalización general, mientras que en camas de terapia intensiva cada día se reciben nueve pacientes menos.



Presentaron cifras que antes no habían dado a conocer. Oliva López aseguró que después del 21 de mayo comenzó a bajar el número de personas hospitalizadas en los nosocomios a cargo del gobierno capitalino.



"Algunos datos. Por ejemplo, el Hospital Tláhuac, su porcentaje de intubados, el 26 de abril era del 29 por ciento, en este momento es 18 por ciento; el Pediátrico Villa de 37 por ciento y en este momento es de 20 por ciento; el Ajusco medio de 24 por ciento, el primero de mayo y en este momento 12 de junio, 19 por ciento", informó la secretaria de Salud.



Aceptó que cuando se presenta el promedio de toda la ciudad con el Valle de México, con el conjunto de los hospitales del IMSS, el ISSSTE y los institutos nacionales de Salud, el porcentaje de disminución ya no es tan contundente, "pero de cualquier forma, sí, evidentemente se muestra que hay una tendencia a la baja", insistió.



La mandataria también dejó ver que la decisión de pasar al semáforo naranja es económica, pues expuso que con este periodo de transición se abre la posibilidad de que las familias puedan comenzar a tener ingresos. "Llevamos ya prácticamente tres meses en una circunstancia en donde poco a poco se han ido cerrando distintas actividades; entonces, es fundamental también el bienestar en todos sentidos y estar revisando todos los días que no se suban los contagios y si llegaran a subirse los contagios y los números de hospitalizados, tenemos este colchón que estamos incrementando y al mismo tiempo, también podemos regresar de nuevo a medidas de disminución en la movilidad, si es que llegan a subirse los contagios, pero es un trabajo responsable que estamos haciendo de transición poco a poco, porque no podemos tampoco mantenernos meses y meses en el Semáforo Rojo.", explicó la jefa de gobierno.