A consorcio chino contrato por 37 mil 374 mdp para nuevos trenes y rehabilitación de Metro L1



Ciudad de México.-El gobierno de la Ciudad concretó el Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) a largo plazo más caro de la historia de la urbe, aunque en videoconferencia Claudia Sheinbaum lo denominó “obra pública financiada”. Se trata de un contrato por 37 mil 374.7 millones de pesos otorgado al consorcio Innovación Tecnológica (Cinotec) para la compra de 30 nuevos trenes y la rehabilitación integral de la línea 1 del Metro.



Ese contrato se otorgó a partir de una licitación pública internacional, donde resultó ganador ese consorcio conformado por las empresas chinas CRRC ZHUZHOU LOCOMOTIVE CO., LTD y CRRC (HONG KONG) CO. LIMITED.



La administración capitalina pagará durante 19 años por las obras de mantenimiento y por la compra de nuevos trenes. El consorcio ofreció cada tren a un valor de 74.6 millones de pesos.



De acuerdo con la presentación que hicieron las autoridades capitalinas sobre el resultado de la licitación, el pago máximo anual que hará el GobCDMX al consorcio chino será de 2 mil 383.5 millones de pesos, pero multiplicado por los 19 años el monto total a pagar sería de 45 mil 286 millones de pesos, es decir, casi 8 mil millones más a lo aprobado.



Al cuestionarles esto en la videoconferencia de prensa, la jefa de gobierno dijo que los 2 mil 383 millones de pesos son un promedio y se comprometió a dar a conocer la corrida financiera exacta. También aceptó que el monto puede variar por algún aspecto relacionado con el precio del dólar.



A su vez, la directora del Metro, Florencia Serranía, aseguró que el pago aproximado de 2 mil 300 millones de pesos se comenzará a hacer una vez que se tengan los trenes en operación, lo que ocurrirá hasta el año 2023.



Durante el 2021 se realizará el proyecto ejecutivo y las obras comenzarán a finales de ese año. Por los trabajos se tiene proyectado hacer cierre de tramos de la línea 1 del Metro entre diciembre del 2021 y abril del 2022 de Pantitlán a Isabel la Católica, y de Salto del Agua a Observatorio de mayo a septiembre del 2022.



Los 30 nuevos trenes, más grandes y modernos, circularán por la línea 1 que corre de Observatorio a Pantitlán. Los convoyes se ensamblarán en México, en talleres de la estación El Rosario, con una necesaria inversión de mil 700 millones de pesos para acondicionar esa planta.



Además, el consorcio chino tendrá la tarea de renivelar los 18 kilómetros de vía de la línea 1, así como las zonas de maniobra de la estación Zaragoza; deberá restituir las condiciones de operación y seguridad de los sistemas eléctricos y electrónicos de la vía.



Con los trenes y la rehabilitación de vías se busca aumentar la capacidad de transporte de usuarios hasta en un 35 por ciento, reducir los tiempos de recorrido para llevarlos a 60 minutos por vuelta completa en esa línea 1, además de aumentar la frecuencia para que el intervalo entre trenes sea igual o menor a 100 segundos y pasar de 30 a 36 trenes por hora.



También será posible elevar la calidad del servicio, renovar en su totalidad la flota de la línea 1 a través de la puesta a disposición de 30 trenes nuevos, reducir costos de mantenimiento y disminuir el consumo de energía eléctrica hasta en un 35 por ciento.



El otro consorcio que participó con propuestas económicas fue CAF, pero su planteamiento financiero se elevó mucho más del monto aprobado por el Congreso local, al presentar un proyecto por 54 mil 122 millones de pesos.



OBRA FINANCIADA O PPS



Esta contratación, por el plazo de 19 años, surge de una autorización que hizo en diciembre del año pasado el Congreso capitalino. Los legisladores avalaron justamente que el gobierno de Claudia Sheinbaum pudiera contratar un PPS, por un monto máximo de 38 mil 734 millones de pesos.



Pero en videoconferencia, la jefa de gobierno negó rotundamente que sea un proyecto de prestación de servicios.



Incluso Sheinbaum reconvino públicamente, en plena videoconferencia, a la especialista técnica de adquisiciones públicas de la UNOPS, Bibiana Olicón, quien aseguraba que este PPS estaba blindado de los vaivenes internacionales del mercado o de movimientos abruptos en el tipo de cambio peso-dólar



“A ver, aquí sí quiero aclarar una cosa, porque aquí en México el tema de asociación público-privadas se entiende de una manera completamente distinta a la que usted explicó y no es una asociación público-privada en este caso, ni tampoco es una prestación de servicios, es una obra pública financiada, así lo llamamos aquí en México y sí es importante que se tenga en cuenta esto”, le dijo la jefa de gobierno a la funcionaria de la UNOPS en esta conferencia transmitida en vivo.



La mandataria capitalina argumentó que las asociaciones público-privadas en México significan que el privado opera y el Gobierno le paga y eso no es lo que está ocurriendo en la Ciudad. Tampoco es un contrato de servicios, porque eso significaría que los privados operarían el servicio del Metro, lo que no ocurrirá.



Agregó que este financiamiento no es con deuda pública y sobre ello abundaron más tarde la directora del Metro y de la secretaria de Administración y Finanzas Luz Elena González, en una reunión con diputados integrantes de la Junta de Coordinación Política del Congreso local.



En esa reunión con los legisladores, el diputado del PRD Jorge Gaviño aclaró que sí se trata de un PPS, el más caro de la historia de la Ciudad, no de una obra pública financiada.



“El Congreso de la Ciudad autorizó al gobierno de la Ciudad llevar a cabo la contratación de un proyecto de prestación de servicio a largo plazo, por casi 39 mil millones de pesos. No podemos ahora llamarle de otra manera”, dijo el perredista, al recordar que para el financiamiento de este multimillonario contrato se aprobó también la constitución de un fideicomiso sin estructura de administración, para establecer la fuente y garantía de pago, aunque ahora las autoridades capitalinas también hablan de echar mano del FiMetro, es decir, con ingresos propios del mismo Sistema de Transporte Colectivo.



En la videoconferencia, Florencia Serranía incluso mencionó que podría financiarse con participaciones federales.



Como parte del contrato, el consorcio chino tendrá obligaciones durante los primeros siete años, posteriores a la etapa de implementación, como realizar la transferencia de conocimiento y capacitación al personal designado del Metro, dar mantenimiento preventivo y correctivo a trenes, actualizar el sistema de control, así como realizar trabajos de conservación de la vía rehabilitada.