México designa a nuevo encargado de negocios en embajada de Bolivia



Ciudad de México.- El gobierno mexicano designó a un nuevo encargado de negocios en su embajada de Bolivia después de que la embajadora de México, María Teresa Mercado, fuera expulsada de La Paz, informó este viernes la cancillería.



El embajador de carrera, Edmundo Font, "nuevo encargado de Negocios" interino llegó este mismo viernes a Bolivia, indicó la cancillería en un comunicado.



"Font cuenta con amplia experiencia" y es "reconocido su prestigio en la esfera diplomática, con más de 45 años en el Servicio Exterior mexicano", destacó la secretaría de Relaciones Exteriores.



"Es el embajador en activo con mayor antigüedad y ha estado adscrito en Centroamérica, Sudamérica, el Caribe, Europa, Medio Oriente y Asia", añadió la secretaría.



Mercado regresó a México el martes después de que las autoridades de Bolivia exigieran su salida por un incidente protagonizado por diplomáticos españoles en su residencia, donde están asilados colaboradores del expresidente Evo Morales.



La embajadora fue declarada el lunes persona "non grata" por la presidenta interina boliviana, Jeanine Áñez, después de que las autoridades locales denunciaran que diplomáticos españoles habían entrado a la residencia de Mercado en La Paz con personal de seguridad encapuchado y aparentemente armado.



Según el gobierno boliviano, los españoles querían evacuar al exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, brazo derecho de Morales desde su llegada al poder en 2006.



El gobierno mexicano de Andrés Manuel López Obrador denunció varias veces que su embajada sufre de "hostigamiento", pues su acceso está controlado por policías de seguridad y vecinos.



Tras la salida de Mercado, la representación diplomática quedó en manos de la ministra Ana Vallejo.



En la residencia mexicana encontraron asilo entre nueve y diez exfuncionarios de Morales, investigados por "sedición y terrorismo" por los disturbios que siguieron a la dimisión de Morales el 10 de noviembre, cuya represión causó más de tres decenas de muertos.



El exmandatario boliviano renunció tras las protestas opositoras provocadas por su reelección en octubre, en unos comicios empañados por acusaciones de fraude, y después de perder el apoyo de la policía y de las fuerzas armadas.