La Ley Sheinbaum debe frenarse en la Sala Constitucional



Ciudad de México.- Con la reforma a la Ley de Austeridad, Transparencia en Remuneraciones, Prestaciones y Ejercicio de Recursos de la Ciudad de México (CDMX), denominada “Ley Sheinbaum”, la cual se dio este pasado viernes 18 de junio, mediante sesión virtual del periodo extraordinario del Congreso de la Ciudad de México, se pone una vez más en peligro el Estado de Derecho; esto al hacer de lado el principio de Pesos y Contra Pesos, también denominado check and balance, en cuyo caso de la capital del país, es aquel que señala y desarrolla el título quinto de la Constitución Política de la Ciudad de México; el cual consiste en los límites que un poder tiene derecho a imponer sobre otro y derivan de la configuración de la forma de gobierno que adopta una nación.



Dicho en otras palabras, el Poder Legislativo de la CDMX hasta antes de que se haya aprobado la reforma, tenía como facultades en materia presupuestaria, el limitar el actuar del Poder Ejecutivo encabezado por Claudia Sheinbaum, y quien después de aprobada la reforma tendrá facultades amplias para ajustar y disponer del presupuesto de la urbe en caso de desastres naturales o emergencias sanitarias como lo es el caso de la que atravesamos en estos momentos denominada Covid-19, la cual es el principal motivo de justificación para llevar a cabo la reforma tan comentada; puntualizando que para ello la titular del Ejecutivo en la Ciudad de México no tendrá la necesidad de pedirle opinión al Congreso capitalino, eliminando así el contrapeso o freno que por mandato constitucional este debería implementar en estos casos, respetando siempre la división de Poderes.



Situación que resulta por demás alarmante, ya que al depositar este tipo de atribuciones en un sólo individuo sin poner algún tipo de freno, se convierte en un peligro, ya que bastaría su decisión y buscar la justificación adecuada para poder disponer del presupuesto que se recauda de miles de capitalinos sin mayor complejidad que decidirlo.



Aun más preocupante que este tipo de políticas provengan de altas esferas del poder en turno y que se vean convalidadas en el Congreso capitalino, haciendo uso aplastante de la mayoría de los legisladores que en él tienen, olvidando el respetar y hacer valer la Constitución Política de la Ciudad de México, misma que juramentaron el primer día que entraron en funciones; y sobre todo de ser el gobierno que ha tomado por abanderamiento el ser una trasformación y salvaguardar los intereses de la población.



Por ello desde este espacio exhortamos a los legisladores de oposición en el la actual legislatura, a que en realidad hagan valer y respetar la Constitución Política de la Ciudad de México y el Estado de Derecho, mediante los mecanismos de control constitucional que la propia norma establece para estos casos en concreto.



Y así garantizar la supremacía de nuestra Constitución y evitar un retroceso en esta materia; ya que de lo contrario el arduo camino de haber transitado hacia una democracia, se verá empañado y podría ser el inicio de nuevas reformas hechas a modo, retomando entonces lo que en su momento el gran escritor Peruano Mario Vargas Llosa mencionaba en cuanto a que “México, era la dictadura perfecta” disfrazándose está de democracia, dándole así al Poder Ejecutivo demasiadas atribuciones y poderes sin la mínima necesidad de restringir los mismos. Recordando como lo menciona la investigadora jurídica María Amparo Casar que siempre que un gobierno es más democrático y más eficaz cuantos más límites se imponen al titular del Ejecutivo independientemente de lo que ocurra con el resto de los poderes.

  • Josue Bernardino Luna

    Josue Bernardino Luna

    Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la Barra Nacional de Abogados. Catedrático en materias de Derecho Constitucional, Amparo y Derecho Parlamentario con expertis en materia legislativa.