Destacan fortalezas aspirantes al Instituto de Planeación. Diputados en la recta final para elaborar dictamen



Ciudad de México.-Los tres aspirantes a dirigir el Instituto de Planeación de la Ciudad comparecieron hoy ante los diputados locales de la Comisión de Normatividad que elaborarán el dictamen con el nombre del ungido.



De lo que dijeron, entre los tres la única coincidencia fue la necesidad de garantizar la participación e inclusión permanente de los ciudadanos en el proceso de creación del organismo, aunque quedó muy ambigua la forma como lo lograrán.



En el ambiente de esta comparecencia prevaleció el cuestionamiento a uno de los candidatos, Pablo Benlliure, porque su inclusión en el proceso se ha visto como una postulación favorecida desde el gobierno de la Ciudad, sobre todo porque él es director de Planeación de la Secretaría de Desarrollo Urbano.



“Yo me postulé solito”, dijo el aspirante ante el cuestionamiento del diputado del PRD Jorge Gaviño, quien dijo que Benlliure era como un sastre encargado de diseñar, elaborar el traje y al final quedarse con esa prenda.



No faltó de entre la terna quien quiso desmarcarse de todo conflicto de interés. Fue el caso de Pedro Santiago Antón, quien insistió una y otra vez que la suya es una candidatura autónoma, sin cartas de adhesión ni tráfico de influencias.



Agregó que el suyo es el perfil necesario para sacudir malas prácticas en las políticas públicas de desarrollo urbano, que no haya más “Seduvis” y se logre el nacimiento de un Instituto sin corporativismo.



Señaló que el funcionamiento de este Instituto es un parteaguas en la capital, que marca un antes y un después, y representa una situación inédita en México, al hacer converger lo político y lo técnico, para contribuir a construir un mejor futuro para la población. “Para construir la ciudad tenemos que reconstruirla sobre la ciudad existente”, dijo.



Por su parte, Pablo Benlliure consideró que es urgente definir y concretar el proceso de instalación del Instituto para sacar adelante la elaboración del Plan General de Desarrollo. También se requiere el sistema de participación ciudadana, con la oficina de consulta pública, agregó.



Las comparecencias de los aspirantes se realizaron por orden alfabético y el último en hacerlo fue Armando Rosales, quien consideró que en la concreción del Instituto no se trata de venir a innovar, traer ideas externas o resucitar planteamientos del pasado.



Así, dijo que no es el momento de cambiar la Constitución local -principalmente en materia de planeación del desarrollo-, sino de llevar las leyes a la práctica y dotarlas de significado; así como garantizar el pleno goce de los derechos al agua, vivienda adecuada, seguridad social, medio ambiente sano y salud, con una visión de futuro.



Agregó que el trabajo de inclusión de la ciudadanía se debe realizar sin una visión partidista.