Entreguismo y pleitesía en el Tercer Informe de Sheinbaum

Alberto Cuenca Reportero en Capital CDMX

Apenas es el tercer informe de gobierno, pero el ambiente ya trae tufo de sucesión.

Los propios y varios de los extraños se le rinden a la jefa de gobierno en este informe de labores ante el Congreso capitalino.

El aura que ya carga Claudia Sheinbaum rumbo a 2024 opaca todo, aunque ella diga que no es tiempo de futurismos ni de agendas personales.

La oposición se ve reducida a unas cuantas voces.

Ya parece muy lejana e ilusoria aquella alianza electoral de junio pasado llamada Va por México.

Sólo dos diputados de oposición, Royfid Torres, de Movimiento Ciudadano, y Gabriela Salido, del PAN, cuestionan a la mandataria capitalina y señalan artificios de la 4T construidos en el discurso.

Royfid Torres, el asesor eterno de Alejandra Barrales, acusa que la Ciudad se cae a pedazos igual que la Línea 12 del Metro.

Lamenta que en la capital del país se usan los programas sociales con fines electorales y luego atiza: “Han sido ustedes los que se han aferrado a construir esta ciudad con maquetas y discursos y no con acciones”.

La panista Gabriela Salido se atreve a soltarle a Sheinbaum que su administración es una mera regencia.

“Por la obsesión de apuntalar la política Presidencial, este gobierno ha cedido recursos fiscales a los cuales tienen derecho la ciudad y sus habitantes.

“Con esto un Gobierno electo democráticamente ha sido reducido a una regencia”, lamenta la diputada del PAN.

Cada representante de las ocho bancadas que integran el Congreso local sube a tribuna para hacer los posicionamientos de sus respectivos partidos.

ESCASA MEMORIA

Se entregan por completo la ex perredista Elizabeth Mateos, ahora coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres Demócratas, y el pevemista Jesús Sesma, coordinador de otra sui generis Asociación Parlamentaria denominada Verde Juntos Por la Ciudad.

Mateos olvida aquel aguerrido pasado opositor, cuando desde Iztacalco hasta repartía tinacos para orientar el voto a favor del PRD y contra el morenismo.

Pero ahora la nueva aliada de la 4T dice que nunca le apostará al fracaso de este gobierno, porque sería mezquino.

Luego, remata: “Que nadie se aventure a la polarización con visiones maniqueas”.

Sesma actúa como Jesús Sesma y en un discurso cargado de teatralidad dice que en las encuestas Claudia Sheinbaum tiene 67.5 por ciento de aprobación.

“Esa aprobación no la tiene ni Obama”, agrega en hipérbole el diputado del PVEM, para luego decir en tono chocante y durante varias veces: “Muy bien hecho, muy bien hecho”.

Sesma hace futurismo y le dice a Claudia Sheinbaum que apoyará los proyectos de toda su administración y las que vengan.

Sube a tribuna la coordinadora del PT Circe Camacho, pero comienza a tartamudear y a perder el hilo del discurso.

No puede pronunciar la cifra de “tres millones”. Lo intenta varias veces, pero las palabras no salen.

“Todos saben mi condición”, se justifica la petista.

Desde la sesión de instalación de esta Segunda Legislatura dijo que está embarazada.

Hoy, apenas terminado su discurso, tiene que salir en silla de ruedas del recinto legislativo de Donceles y Allende.

Paramédicos la suben a una ambulancia en donde permanece hasta que se estabiliza, pero ya no regresa al salón de sesiones.

De entre los diputados de oposición está enlistada por el PRD la diputada Polimnia Romana.

En tribuna, una de las primeras cosas que hace la perredista es mandar un saludo afable y extenderle una enorme sonrisa a Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Seguridad del gobierno federal, quien viene en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Polimnia y Rosa Icela tienen un pasado común en lo que fue el gobierno legítimo, junto con Claudia Sheinbaum.

Aquella historia parecía reescribirse hoy con palabras de cordialidad, porque la perredista destaca principios y compromisos de la hoy Jefa de Gobierno, como el de la transparencia.

Las críticas de Polimnia Romana no van dirigidas a Claudia Sheinbaum, sino a los diputados de la 4T, a quienes recrimina que han frenado puntos de acuerdo dirigidos a la administración local.

El diputado del PRI, Fausto Zamorano, pronuncia un discurso para el olvido, a veces en un tono tan bajo que parecía un susurro.

De Morena posiciona la coordinadora de la bancada Martha Ávila. Habla casi 12 minutos, a pesar de que cada diputado tenía sólo cinco minutos en la tribuna.

EL CROAC DE LAS RANAS

El presidente de la Mesa Directiva, Héctor Díaz Polanco, es juez contundente a la hora de señalar tiempos e interrumpir a cada orador con un: “Concluya diputado”.

No lo hace igual con su correligionaria Martha Ávila, a quien deja hablar libremente más de 10 minutos.

Díaz Polanco protagoniza un histriónico cierre de informe, porque a él le toca pronunciar el discurso de cierre.

Ajeno a la postura institucional que le correspondería a un presidente de Mesa Directiva, califica de “apabullante” el informe de Claudia Sheinbaum.

También dice que este fue un “magnífico acto republicano”.

El presidente de la Mesa Directiva colma de halagos casi poéticos las acciones del gobierno capitalino.

Menciona la existencia de un nuevo humedal en el recién estrenado puente vehicular de Periférico y Cuemanco, en el que se escucha “nuevamente el croac de las ranas”, dice.

LA JEFA Y EL NOVIO

La jefa de gobierno llega a las 9:45 horas a la calle de Donceles y Allende. Baja de su auto acompañada de su novio, Jesús María Tarriba Unger.

A su otro costado y como lapa, la sigue hasta el interior del recinto la vicecoordinadora de Morena, Guadalupe Morales.

La mandataria acepta tomarse selfies con quien se lo pida, pero siempre atenta a que no se quede atrás su pareja, a quien le hace una seña para que la siga.

Aunque Sheinbaum le extiende la mano, Tarriba le niega la suya y alejados uno del otro, en medio de un tumulto de fotógrafos, ingresan al recinto legislativo rumbo a las oficinas de la Junta de Coordinación Política.

Ahí, la Jefa de Gobierno espera a que se cumpla el protocolo de pase de lista en el Pleno del Congreso y el inicio de la sesión.

Para un informe de labores, sólo están presentes 53 de los 66 legisladores locales.

A las 10:04 horas inicia la sesión. Seis minutos después Sheinbaum entra al salón del Pleno acompañada otra vez de la morenista Guadalupe Morales, y de una comisión de cortesía en la que están la coordinadora de Morena Martha Ávila y el vicecoordinador del PAN, Ricardo Rubio.

La jefa de gobierno ingresa al salón del Pleno entre aplausos de los invitados especiales y simpatizantes de la 4T.

El aplauso fácil se vuelve parte del sello de este tercer informe de Gobierno, el segundo que se realiza de forma presencial.

En el 2020 tuvo que realizarse de manera virtual debido a la pandemia por Covid-19.

MENOS DE DOS MINUTOS PARA LA L12

Claudia Sheinbaum habla durante 53 minutos y 51 segundos en el presídium del Congreso de la Ciudad.

Suelta una retahíla de datos.

Pero de todo ese tiempo sólo destina un minuto con 45 segundos para hablar de uno de los temas que marcará a su administración: la tragedia en la Línea 12 del Metro.

No dice nada nuevo. No se mete en vericuetos.

“La Fiscalía General de Justicia, con sus propios procedimientos y de forma independiente y autónoma, está haciendo su investigación y les corresponde a ellos informar”, argumenta.

Reconoce a las empresas que en su momento construyeron esa línea del Metro, porque ahora han decidido apoyar a los habitantes de la Ciudad para que lo más pronto posible reinicie la operación de la también línea dorada.

Ni una palabra sobre la responsabilidad que esas empresas tuvieron en el colapso de la trabe que dejó 26 muertos.

Sheinbaum se refiere a las acciones que emprendió su administración para combatir la pandemia por Covid-19.

Destaca un incremento en el número de camas, en más de 6 mil; de la contratación de más de 4 mil profesionales de la salud y de la aplicación de 10 millones de vacunas.

No hace ninguna referencia a los casi 50 mil muertos y casi un millón de contagiados que ha dejado la emergencia sanitaria.

EL PASADO Y EL FUTURO

Escuchan atentos a la jefa de gobierno invitados especiales como los gobernadores de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, y del Estado de México, Alfredo del Mazo, así como el rector de la UNAM, Enrique Graue.

Están aquí las gobernadoras electas: de Baja California, Marina del Pilar Ávila; de Colima, Índira Vizcaino; de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, y de Guerrero, Evelyn Salgado.

Vinieron del gobierno federal Tatiana Clouthier, Secretaria de Economía; Jorge Arganis, secretario de Comunicaciones; Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo; Alejandra Frausto, secretaria de Cultura; Víctor Manuel Villalobos, secretario de Agricultura, y Zoé Robledo, director del IMSS.

Tiene poder de convocatoria la jefa de gobierno de la CDMX.

Sus palabras parecen resonar con más intensidad cuando dice que nunca olvidará que proviene del movimiento de transformación que alcanzó el triunfo electoral el 1 de junio de 2018 y que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Asegura que hoy más que nunca está dedicada a consolidar la transformación de la Ciudad y entonces suelta: “Por ello reitero que no es tiempo ni de futurismos ni de agendas personales”.

Le aplauden de pie desde las curules de la 4T y desde las sillas de invitados.

El reloj de la Torre Latinoamericana marca las 12:53 horas y Claudia Sheinbaum deja el recinto del Congreso local arropada por diputados cuatroteistas, impulsados por la frase de su Jefa en el cierre del Tercer Informe.

“Que a nadie le quepa la menor duda, la transformación avanza”, remata Sheinbaum.

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