Contribuye a la obesidad perturbación de ritmos circadianos: UNAM



Ciudad de México.- Los malos hábitos alimenticios, la vida sedentaria y la perturbación de los ritmos circadianos son las principales causas que contribuyen a la obesidad, afirmó Lucía Mendoza Viveros, posdoctorante en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).



‘Se ha observado que hay beneficios importantes al consumir alimentos dentro de un lapso de 10 a 12 horas durante la primera parte del día y el resto del tiempo permanecer en ayuno. Esto además contribuye a formar buenos hábitos’, aseguró la también ganadora de la Beca para Mujeres en la Ciencia L’Oréal-Unesco-Conacyt-AMC 2019, en el área de ciencias naturales.



Una persona puede llegar a tener un metabolismo estable sin necesidad de someterse a una dieta específica ni restringir ningún alimento, simplemente comiendo una dieta balanceada, explicó Mendoza Viveros.



“Se han aplicado cronoterapias (acoplamiento de un tratamiento médico con nuestro ritmo circadiano) en las que se consumen alimentos entre las siete de la mañana y las siete de la noche, nada antes ni después, y se ha comprobado su eficacia en la disminución del peso corporal aunque no se restrinjan las calorías.”



No obstante, aclaró, un metabolismo estable no es una solución para la obesidad, pues la mejor manera de perder peso es disminuir el consumo de energía y aumentar su quema, es decir, hacer ejercicio y comer de manera saludable.



Además, la interrupción regular de los patrones de sueño también puede confundir al reloj biológico, o sea, al ritmo circadiano y esto puede también contribuir a la obesidad.