AMLO ensucia proceso de caso Lozoya



Ciudad de México.- Sí había duda de que al exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) Emilio Lozoya Austin le esperan tiempos mejores y que aprovechará el “criterio de oportunidad’’ en su proceso, fue reforzado con la imprudencia jurídica del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, conocido como AMLO, al ensuciar evidencias.



Los juristas y reporteros que cubren la fuente de procuración e impartición de justicia conocen bien el concepto de: “El fruto del árbol envenenado’’ y ese video, donde los pobres ex ayudantes en el senado, Guillermo Gutiérrez Badillo y Rafael Caraveo son ventilados con un montón de dinero, eso sí calienta.



Pero como los doctos abogados que se ha tenido el honor de conocer en estos pasos por esas fuentes, dicen de ese concepto es porque “es una valoración de la prueba en un proceso penal que consiste en desestimar cualquier medio probatorio obtenido por vías ilegítimas’’.



Será así como ese video está en manos de la Fiscalía General de la República (FGR) y ahora esté “quemado’’ o como se dice, es un fruto del árbol envenenado porque el propio jefe del Ejecutivo Federal ya le echó la sal al primer fiscal presuntamente autónomo, como es Alejandro Gertz Manero.



Las filtraciones siempre tienen un sentido, sea distorsionar, desdeñar e incluso sembrar dudas en todo, más cuando se trata de un mexicano, el cual incluso no cree que exista la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. Así es esto de serio, si existen connacionales así les juro.



El presidente que emite cada barbaridad casi todos los días durante su conferencia mañanera, con la que pretende marcar agenda, algunas veces bien y otras mal, acusar de nuevo que se le da más atención al caso del COVID-19 por los muertos en los medios de comunicación, que la difusión del video del billetón en el Senado, es improcedente.



La mayoría de los 120 millones de mexicanos, estamos “hartos’’ de la corrupción, pero si el señor quiere barrer con ella, que lo haga bien o deje que los que saben sí actúen. No poner el pie en un proceso tan importante, que se sigue presumiendo fue “una letra de cambio’’ a favor de Lozoya Austin a diferencia de Rosario Robles Berlanga.



Se habla mucho del “debido proceso’’. Bien, es un concepto nuevo en el lenguaje del presuntuoso Nuevo Sistema de Justicia Penal Adversarial, del que nunca tuvimos buenas referencias ni de quienes lo impulsaban, cuando se les consultaba o entrevistaba para normar criterios.



Todo gobierno nos comentan los juristas que saben: “crea sus propias reformas para no ser inculpados’’ cuando terminan. Varios de esos abogados, de amplia experiencia que se tuvo el placer de tratarlos en casos relevantes en los últimos 25 años, nos recuerdan: “Los Delitos de Cuello Blanco’’, “Los Delitos No Graves’’ o “Los Delitos que Prescriben’’.



¿Les suena?



Entonces dejemos al tiempo y para Lozoya Austin, vendrán tiempos mejores y para Rosario, seguirá contando las bolitas del relicario, porque se ve difícil su panorama mientras esté al frente este presidente aferrado a que sólo él, después él y por último él… tiene la razón.

COMMODATO



Vamos a ver si los gobernadores que integran la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), tienen los suficientes pantalones para refutar los estragos del COVID-19 que ha cortado la vida de núcleos familiares y parejas, que el “cuenta muertos’’ de Hugo López-Gatell los ve sólo como una ecuación.

  • Rubén Torres

    Rubén Torres

    Defeño, reporteando desde 1980. Graduado en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, generación 1984-1988. Trabajó 13 años en Inter Press Service (IPS), corresponsalía en México, donde fue becario del entonces Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) hoy JIFE. Reportero de los periódicos El Día, UNOMASUNO, El Nacional, Agencia Notimex, El Sol de México y El Economista. Hoy corresponsal en Chetumal y Cancún en Luces del Siglo. He cubierto casi todas las fuentes, menos espectáculos, esos los doy y deportes. Profesor de periodismo durante 20 años en la extinta escuela de Periodismo y Arte (PART).