Miguel de la Madrid, caminar por Coyoacán

Mi amigo

Miguel de la Madrid solía caminar por las calles de Francisco Sosa en Coyoacán acompañado de su esposa Paloma Cordero. Saludaba y lo saludaban.

Un observador casual pensaría que se trataba de una pareja de jubilados, elegantes y tranquilos.

Una audacia peculiar, en un país donde los expresidentes suelen ser sometidos a juicios populares muy severos.

Siendo director del Fondo de Cultura Económica acudía a presentaciones de libros y tertulias y solía ser muy simpático y agradable.

Un contraste con el rostro severo que todos le conocíamos cuando anunciaba etapas dolorosas o desgracias naturales.

Era un hombre culto y buen lector, que además almacenaba las lecciones más duras a las que puede someterse un servidor público, ser presidente de la República (1982-1988).

Esto es especial, además, porque le tocó enfrentar un momento complicado, en el que muchas de las certezas que habían cimentado al Estado saltaron por los aires.

Llegó al poder en una de las crisis económicas más severas.

El sexenio de José López Portillo concluyó con la caída de los precios del petróleo, la devaluación de la moneda y la nacionalización de la banca.

En el plano político, el PRI tuvo un desprendimiento, la Corriente Democrática, que terminaría por dotar a la oposición, sobre todo de izquierda, de algo que carecía: posibilidades de triunfo electoral y, por ello, de acceso al poder.

Miguel de la Madrid

De la Madrid logró dos cosas fundamentales: estabilizó la economía y mantuvo a su partido, el PRI, en el poder.

Solo el paso del tiempo permite la perspectiva y por ello se puede valorar lo que se hizo bien, inclusive desde una posición crítica.

Pero como suele ocurrir, el sexenio de Miguel de la Madrid no es evaluado en su justa dimensión, porque perviven algunas distorsiones que nublan el análisis.

De ahí que sea inteligente y relevante el proyecto que dio a conocer la familia del ex presidente de la República, justo cuando la efeméride marca una década desde su fallecimiento.

Hace unos días presentaron la página electrónica Los 80, México. Miguel de la Madrid.

El propósito es dar a conocer la figura de quien gobernó el país por medio de galerías, cápsulas y entrevistas.

Es interesante en el momento en que esto se hace, porque justamente hay una discusión entre modelos económicos.

Para quien ahora despacha en Palacio Nacional, los problemas más graves se empezaron a formar justamente en el periodo de De la Madrid, cuando se realizó un ajuste económico muy duro y en donde las políticas se tuvieron que majar desde un enfoque técnico.

Foto: Galería. Los años 80 México y Miguel de la Madrid. https://mexicomigueldelamadrid.org/galeria/

Los expresidentes y sus familias suelen ser discretos, pero importa que hagan valer lo que fue su pasado y las extensiones que se tienen con el presente.

Una de las debilidades mayores del PRI ha sido la rehuir la discusión sobre los periodos complejos en los que les tocó gobernar.

Es un error, que se muestra en que los más jóvenes no tienen una idea de lo que costó el proceso de transición a la democracia y de contar con una economía que no terminara de modo recurrente en el desastre.

Ahí está la propuesta, que además tiene las posibilidades de convertirse en un puntal de una discusión que tiene que darse.

¿Vivíamos en el desastre que ahora nos narran? ¿En realidad la justicia se canceló durante tres décadas? Es evidente la respuesta y, por ello, hay que darla.

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