| 

Editoriales

Las Fronteras



Ciudad de México.- El gobierno mexicano sigue empeñado en apaciguar, con el silencio y los entendimientos tácitos, los arrebatos de Donald Trump. ¿Resistirá el andamiaje las turbulencias que se avecinan en la frontera norte?



Había una vez un candidato a la presidencia que hablaba de dignidad nacional y calificaba el comportamiento de Trump como ofensa contra “la humanidad, la inteligencia y la historia”. Desde que fue elegido presidente optó por la “prudencia”, el “amor y paz” y el “zafo”. Amacizó la actitud, poniéndola a consideración de una multitud que respondió afirmativamente a la pregunta del presidente. “¡A ver, que levanten la mano quienes piensan que debemos actuar con prudencia!”. Esa postura ha mejorado notablemente lo que pensamos de Estados Unidos. Según encuestas de Laredo y Asociados en 2017, un 30 por ciento opinaba favorablemente de los vecinos del norte y, en marzo de este año, ya era el 56 por ciento.



La humildad franciscana está sometida a una severa prueba. Hace unos días Trump puso obstáculos al cruce; los aflojó cuando México empezó a hacer concesiones. La presión sobre México arreciará; según The New York Times la renovación de la cúspide de la Secretaría de Seguridad Interior (Homeland Security) es el preámbulo para una política migratoria “más fiera”. Se desconoce si en el origen de su obsesión con la frontera están tropiezos empresariales, un recurso electoral muy, pero muy redituable o una preocupación auténtica por el tráfico de personas o narcóticos. Tal vez sea un poco de todo.



En todo caso, ya están en marcha las presidenciales de 2020 y México será zarandeado por Trump para agitar a sus seguidores. ¿Cuántas concesiones tendrá que hacer el gobierno de López Obrador para apaciguar al candidato Trump? Dada la conexión directa entre nuestras dos fronteras terrestres ¿tendrá México que militarizar su frontera sur para sellarla como lo exigen los del norte? ¿cuáles serían las consecuencias? Me parece que ha llegado el momento de que la Cuarta Transformación empiece a buscar alternativas a la política de la prudencia y el silencio heroicos.



Seguramente ya tienen uno o varios grupos elaborando esas propuestas en el discreto anonimato. Me parecería mejor que recuperen la promesa hecha en el Proyecto de Nación lopezobradorista de construir “una política exterior de Estado que cuente con el apoyo de los diferentes poderes de la Unión, así como de la sociedad civil en su conjunto”. Un consenso de ese tipo, sentenciaron, le “dará mayor fortaleza a México”.



Avanzar en esa dirección, pasa por modificar la negación y el aislamiento que están caracterizando la gestión de Marcelo Ebrard en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Sería útil que lanzaran una convocatoria amplia para una discusión ordenada sobre las capacidades de México frente a los enormes retos que han surgido en sus fronteras norte y sur.



En esta coyuntura resulta irresponsable la política del silencio. El Instituto Matías Romero de la Secretaría de Relaciones Exteriores hace enormes esfuerzos para no hablar sobre Estados Unidos y Trump. Ejemplo: el Matías Romero tiene un espacio semanal en una radio pública (860 a.m.). La programación de abril está dedicada a “La Agenda 2030” (desarrollo sostenible) al “Panorama electoral en el mundo”, a “La dinámica consular en Montreal, Canadá”, a la “Seguridad en la frontera México-Guatemala” y a la “Perspectiva joven de los escenarios del Brexit”. Sin comentarios.



En este tema, la SRE también se ha esmerado en ponerle trancas a los académicos. Pregunté informalmente a colegas de los departamentos de relaciones internacionales de El Colegio de México, el ITAM, el Tec de Monterrey y la UNAM. La respuesta fue unánime. La Cancillería ha invitado a algunos a dialogar sobre América Latina o Venezuela; a ninguno sobre la política hacia Estados Unidos.



El estilo de gobernar de Trump es un enigma para todo el mundo. Por eso mismo, se discuten con intensidad las alternativas y los planes de contingencia. Dado que México está en las obsesiones de Trump, es absurdo apostarle tanto a la estrategia de hacerse chiquito. Gobierno y sociedad tienen que explorar qué posibilidades tenemos frente a los Estados Unidos de Trump. La negación es suicida.



@sergioaguayo
Colaboró Mónica Gabriela Maldonado Díaz.

Etiquetas CDMX Migrantes Sergio Aguayo AMLO Donald Trump

Sergio Aguayo

Acadmico y analista. Naci en Jalisco y creci en Guadalajara. En 1971 lleg a la ciudad de Mxico a estudiar la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de Mxico. Realiz la Maestra (1971), doctorado y post-doctorado (1977-1984) en la Universidad Johns Hopkins. Desde 1977 es profesor investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de Mxico y tiene el Nivel III en el Sistema de Investigadores. Actualmente coordina el Seminario sobre Violencia y Paz en esa institucin.

Contenido Relacionado

COMENTARIOS

MÁS Editoriales

  • Los bomberos

    Ciudad de México.- Cuando Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard sofocaron el fuego que amenazaba a la economía y a las finanzas, aparecieron en el horizonte los resplandores de otros incendios. Ya critiqué a nuestros servicios de...


  • Entendimientos

    Ciudad de México.- Hace 92 años, México y Estados Unidos llegaron a un entendimiento para evitar la guerra. Donald Trump torpedea ese acuerdo tácito. ¿Ha sido adecuada la respuesta mexicana? La Constitución de 1917 concedió la propiedad del...


  • El goteo

    Ciudad de México.- Hasta donde recuerdo, en ningún sexenio habían salido –en el primer semestre– tantos cuadros de primer nivel. En el viejo régimen, la vía rápida para acumular fortuna era recibir un nombramiento con manejo de presupuesto....


  • Reformas educativas y democratización del aprendizaje

    Ciudad de México.- En tiempos recientes, la profundidad y celeridad de los cambios en la educación mexicana marcaron los ritmos de la academia y de la sociedad. ¿Pero qué factores producen los cambios educativos?      ...


  • Las mañaneras

    Ciudad de México.- Las mañaneras son un ejercicio de comunicación sin precedente y una radiografía del presidente, de los medios y de las relaciones entre ambos. Carlos Pozos acostumbra llegar a las 4.30 a.m., para agarrar lugar en...


  • Rueda de prensa

    Ciudad de México.- La mayoría de las conferencias de prensa huelen a naftalina. Afortunadamente hay excepciones, como las presentaciones hechas por el director ejecutivo de Petróleos Mexicanos y el informe del fiscal general. Aun cuando los observadores estemos...