Crónica de éxito



Ciudad de México.- La Laguna confirma que la convergencia entre sociedad y Estado permite enfrentar al crimen organizado y reducir la violencia.



?Tengo varias décadas estudiando la violencia política y criminal y las maneras como la sociedad se defiende. Siempre he partido de que, en seguridad, es ineludible el diálogo y los entendimientos entre el Estado y la sociedad.



?El Seminario sobre Violencia y Paz que coordino en El Colegio de México, empezó, a partir de marzo de 2016 el “Proyecto Coahuila”.



Por los buenos oficios de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), el gobierno de Coahuila y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, nos entregaron información indispensable para entender la violencia y la paz en esa entidad.



?En una primera etapa nos centramos en el control Zeta sobre el norte de Coahuila.



Hasta el 2012, su principal base logística -que controlaba totalmente- fue la cárcel de Piedras Negras; el gobierno estatal iba pagando nómina y facturas. En El Yugo Zeta (2018) insertamos la masacre de Allende.



?En “Reconquistando” La Laguna –escrito con Jacobo Dayán y la colaboración de Javier Garza– abordamos la guerra entre los Zetas y el Cartel de Sinaloa y la manera en como Estado y sociedad organizada derrotaron a los Zetas. Hay indicios de la colaboración del Cartel de Sinaloa; ignoramos si hubo un acuerdo explícito o un entendimiento a la mexicana. Los avances son medibles. En 2012, hubo 1,060 homicidios dolosos y en 2018, 139; en 2009 se registraron 121 desapariciones y en 2017, solamente 14.



?La sociedad organizada jugó un papel clave. Destacaron los empresarios y los familiares de desaparecidos. Los primeros obtuvieron un Mando Especial que reclamaban. De él depende la policía y el grupo antisecuestros metropolitanos. Las víctimas pudieron dialogar con las autoridades, aunque siguen esperando verdad y justicia: las víctimas son el “Gran Pendiente”. Los medios de comunicación lograron, por su parte, seguir informando sobre el acontecer. El Estado colaboró con una coordinación inusual entre los tres niveles de gobierno.



?En La Laguna se confirma un patrón que documenté en el Chicago de los años veinte y el Nueva York de los treinta y que Rodrigo Peña reconfirmó en Sicilia, a partir de los años noventa. Es un patrón consistente: hay éxito cuando se coordinan federación, estados y municipios y participa la sociedad. Aparentemente simple.



?Estas investigaciones requieren tiempo, información y recursos. Las investigaciones en Coahuila fueron financiadas por la CEAV y la Fundación Ford. Resulta simbólico, que los fondos de la CEAV para estudiar La Laguna salieran de uno de los fideicomisos desaparecidos: El FAARI (Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral). Fue un trabajo solicitado por colectivos de víctimas laguneros.



?El Colmex administró los recursos con transparencia y eficiencia y, para difundir el conocimiento adquirido, los cuatro libros del Proyecto Coahuila se han distribuido gratuitamente (se descargan en @sviolenciaypaz).



?Hay un ángulo final. La información acumulada se está concentrando en el Repositorio de Documentación sobre Desapariciones de Personas en México (RDDM) que dirige la profesora Aurora Gómez Galvarriato (Colmex) en la Biblioteca Daniel Cosío Villegas de El Colegio de México,con recursos aportados por la Fundación MacArthur. Tendrá acceso libre.



?¿Puede replicarse este modelo? En principio sí, aunque adaptándose a cada ciudad. Ya estamos trabajando en la CdMx. Hace un par de años, El Colegio de México recibió una invitación de la Secretaría de Educación, Ciencia, Técnología e Innovación capitalina: como parte de su proyecto Red ECOs; donde coordinamos a un consorcio de universidades (públicas y privadas) y a secretarías de Estado en investigaciones sobre seguridad.



?En suma, tras el éxito y la investigación explicándolo, hay una colaboración fructífera entre instituciones gubernamentales, actores de la sociedad organizada y la comunidad internacional.



?Inevitable no asociarlo con la desaparición –por órdenes del presidente– de 109 fideicomisos. Era razonable (y deseable) depurarlos, pero fue suicida desaparecerlos, cuando la ineficiencia es connatural a la 4T. El futuro de la ciencia es incierto, el éxito en La Laguna es verificable. Se puede vencer al crimen organizado. Hay esperanza.



@sergioaguayo



Colaboró: Anuar Israel Ortega Galindo

  • Sergio Aguayo

    Sergio Aguayo

    Académico y analista. Nació en Jalisco y creció en Guadalajara. En 1971 llegó a la ciudad de México a estudiar la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México. Realizó la Maestría (1971), doctorado y post-doctorado (1977-1984) en la Universidad Johns Hopkins. Desde 1977 es profesor investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México y tiene el Nivel III en el Sistema de Investigadores. Actualmente coordina el Seminario sobre Violencia y Paz en esa institución.