Ciudad de México.- Sandra Castro, quien lleva 4 años usando el servicio Ecobici, dice que no tiene miedo al circular a diario por Reforma ya que toma sus precauciones y cree que estos accidentes se deben por la imprudencia tanto del ciclista como de los automovilistas.
«Hay un problema de respeto al otro en esta Ciudad, no existe una cultura de prevención ni de conciencia», apunta.
Para Juan Pablo García, estudiante y usuario de Ecobici, dice existe un peligro constante para los ciclistas por la falta de señalamientos, «a veces se tiene que “torear a los automóviles y autobuses.»
Los representantes de agrupaciones como Kodiak y Bici-raptors refirieron que zonas como la de Reforma, donde el pasado martes perdió la vida una joven al ser atropellada, Montserrat, existen muchas más en la capital del país.
Inclusive, denuncian, que en algunas delegaciones donde se implementó el sistema de Ecobici, sólo se colocaron aparatos para la renta, pero no se delimitaron espacios seguros para rodar.
Ante esto, las organizaciones mencionadas, coinciden que es necesario que conductores de vehículos, motocicletas, bicicletas y los mismos peatones sean informados sobre cuál es su función en las calles, además consideran importante la difusión de esta información a través de los medios de comunicación.
Este año han perdido la vida cerca de 12 personas en accidentes a bordo de su bicicleta, de los cuales tres eran usuarios de Ecobici, de acuerdo con organizaciones de ciclistas.
Tales organizaciones como, Bicitekas y Bici-raptors consideran que más del 60% de los 80 kilómetros de ciclovías que hay en el DF significan un peligro para los conductores de bicicletas, ya que no se encuentran señalamientos y protecciones necesarias y adecuadas.
El martes pasado, un camión de la empresa Reforma Bicentenario atropelló a Monserrat Paredes, una joven de 21 años de edad, quien murió al instante sobre avenida Paseo de la Reforma.
La Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) informó al respecto que de los 80 kilómetros de ciclovías urbanas que existen en la ciudad, 10 kilómetros son de carril compartido con el transporte público, donde hay señalamientos horizontales a nivel de piso.
Sin embargo, en el lugar donde Monserrat fue atropellada (Reforma esquina con Andador) fue instalado en noviembre de 2012 un carril compartido para microbuses y ciclistas, pero fue retirado sólo dos semanas después.
En ese entonces, Bicitekas exigió a las autoridades la reinstalación del carril bus–bici en Paseo de la Reforma.


