En un momento en el que el consumo de vino evoluciona hacia experiencias más personalizadas y accesibles, Vinofy realizó Vinofy Wine Fest: The Experience 2026, un evento que reunió 50 etiquetas en Fundación Marso en la CDMX, en la que se encontró una cuidadosa selección de vinos de pequeñas bodegas y vinos boutique que fueron sus grandes atractivos.
Con esta edición, Vinofy, una plataforma digital centrada en el vino y las experiencias enológicas en las que combina contenido educativo, social y de comercio electrónico, demostró su interés en transformar la manera en que las personas descubren, compran y disfrutan el vino, conectando etiquetas, historias y momentos en un solo lugar.
Un festival enfocado a la calidad y la diversidad
Así que, Vinofy Wine Fest: The Experience 2026 tuvo una curaduría enfocada en calidad y diversidad, acercando al consumidor a una selección de vinos cuidadosamente elegidos, que van desde etiquetas clásicas hasta propuestas emergentes de distintas regiones del mundo.
El evento se compuso de un grupo de expositores donde hubo bodegas españolas de distintas regiones, Vinos de Europa del Este originarios de Moldavia como como Lupi, Orange Traminer, Saperavi, Aurora Rara Neagra.
También estuvieron presentes etiquetas mexicanas de empresas que las promovieron como Tirado Vino, quien trajo vinos de Jalisco y Baja California con bodegas como Lomita, Bruma, Misiones de California.
Estuvieron presentes los vinos bajacalifornianos Juego de Pelota; españoles como Finca El Molar; la empresa de experiencias Koolinario expuso etiquetas de vinos italianos como Pinot Grillo Delle Venezie, Flor D’Arancio Colli Euganei, Proseco Barolo; españoles como Cava Origen de la Mancha, Tobia Luz de Luna reserva, además se cataron cervezas y mimosas, entre otros.
La plataforma no solo facilitó el acceso a estas opciones, sino que permitió que tanto conocedores como principiantes encontrarán nuevas formas de acercarse al universo vinícola y se ofreció un programa integrado por música, gastronomía, lectura de Tarot y catas, como la de los vinos de Moldavia y los Vinos de Pago Otazu.
Cata vinos Otazu
En nuestro caso asistimos a la Cata de Otazu, estos son unos vinos de pago, los cuales tienen la más alta calificación en España y sólo existen 27 bodegas en todo el país.
De acuerdo con Raúl Arreaza, representante de la marca y quien ofreció la cata, explicó que se les llama “vinos de pago” porque son elaborados en fincas o parajes con características únicas de suelo, clima y uvas. Esta es una denominación de origen y llevan el nombre de “pago” porque se cultivavan en tierras arrendada en su momento al señor feudal.
Durante la cata, Arreaza comentó que la bodega Otazu es muy antigua y data del siglo XII, está ubicada en la zona de Navarra, entre la Rioja y Francia. En el siglo XII las bodegas llevaban el nombre del señor feudal, así que en este caso era Otazu y se conservó hasta nuestros días. En 1480 sus vinos eran los que consumía el rey Carlos III, El Noble.
En el siglo XIX, una plaga de filoxera acabó con los viñedos, los cuales quedaron abandonados y en 1989, la familia Penso adquirió la finca, reconstruyó el casco y plantó nuevos viñedos, devolviéndole su esplendor.
En la actualidad, la bodega Otazu, está muy ligada al vino y al arte, cuenta con un museo con alrededor de 150 piezas de Arte Moderno y sus mejores añadas tienen etiquetas diseñadas por el artista plástico Carlos Cruz-Diez. Son vinos muy exclusivos con producciones anuales de entre 6 y 7 mil botellas.
Presentaron su vino más emblemático
En la cata pudimos disfrutar de uno de sus vinos más emblemáticos y complejos, mismo que ha recibido importantes distinciones: Altar, una añada del 2013, elaborado al 100% con uva Cabernet Sauvignon, con 18 meses en barricas francesas Allier y 60 días en guarda. Un vino elegante y sedoso con notas de cedro, trufa, frutos silvestres negros, ideal para quesos curados, embutidos y cocina japonesa.
También disfrutamos de un Pago de Ozu, un vino elegante y con carácter, con una cuidada selección de uvas hecha a mano y compuesto de 61% Merlot y 39% Cabernet Sauvignon, criado durante 18 meses en barricas de roble francés. Sus notas son de frutos rojos y negros, matices florales y un fondo especiado. Su etiqueta esta inspirada en la obra El guardián II, del artista Xavier Mascaró.
Además un Ozu, 100% Chardonnay con características frutales, con notas cítricas, es fresco y largo en paladar. Un vino ligero y versátil ideal para mariscos y quesos.
Una cata muy disfrutable y enriquecedora sobre vinos de alta calidad españoles y que se pueden encontrar en el mercado mexicano.
Finalmente experiencias de este estilo son los diferenciadores de Vinofy, el cual tiene el enfoque de ofrecer eventos que rompen con la percepción tradicional del vino, el cual se considera complejo o exclusivo, y pueda integrarse de manera natural en la vida cotidiana.
En «Vinofy Wine Fest: The Experience 2026″, también estuvo presente su fundadora Ellen Deng, quien creó la plataforma en el 2022 en Miami y la trajo a México de la mano de Michelle Aubert.
Ellen comentó que México es un mercado con un importante potencial para desarrollar la cultura del vino, y la intención de Vinofy es dar a conocer atractivas experiencias, generar una cultura alrededor de él y dar a conocer etiquetas poco conocidas, pequeñas bodegas y vinos boutique, entre otras cosas.


