Ciudad de México.- En el anteproyecto de Constitución de la Ciudad de México se tiene previsto el reconocimiento de la función social del suelo y la propiedad, así como cambios de uso.
En el artículo 21 del apartado C establece que “las obras urbanas, públicas o privadas, proyectos y megraproyectos privilegiarán el interés público…”
Así como la promoción del uso eficiente del suelo urbano, la generación de vivienda social, la densificación sujeta a las capacidades de infraestructura y servicios, características de la imagen urbana y utilización de predios baldíos.
El documento establece también que “los incrementos en el valor del suelo derivados del proceso de urbanización, se considerarán parte de la riqueza pública de la Ciudad”.
Además se contempla que para modificar los usos de suelo, las autoridades informarán y consultarán previamente a la comunidad sobre los proyectos específicos y los estudios de impacto social, económico y ambiental. “Se privilegiará el interés público”.
Al respecto, el vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Raúl Flores, afirmó que la propuesta tiene aspectos importantes, sin embargo, es necesario ahondar en otros temas de infraestructura y desarrollo urbano.
Destacó que un punto importante es la inclusión de la participación ciudadana en la toma de decisiones respecto a los proyectos específicos y los estudios de impacto social, económico y ambiental.
“Es necesario que en el tema de desarrollo urbano se eviten temas de corrupción y se regule la racionalidad de la tierra”
Aseguró que es necesario contemplar las zonas urbanas que están en desarrollos para la generación de vivienda social.
Sobre la creación de un Instituto para la regulación y cambios en el uso de suelo, destacó que aunque funcionaría como un órgano consultivo, más que su creación es necesaria una planeación de la Ciudad que se ejerza, ya que se acabarían las discusiones porque se sabría cuáles son las zonas que tienes crecimiento y cuáles descrecimiento.

