Ciudad de México.- La existencia del predio en donde se construirá el proyecto alterno de Cetram Chapultepec está en duda por legisladores de Morena.
Los asambleístas Alfonso Suárez del Real y David Cervantes, afirmaron que el predio con número 531 de Avenida Chapultepec, en el cual se pretende construir el edificio de oficinas, el hotel y el centro comercial, no existe.
“Cuando el gobierno habla que desde 1973 existe documentación que acredite eso, no es cierto, lo que existe desde 1973, es la delimitación de una poligonal de lo que era en aquel entonces el paradero… es una casa absolutamente distinta, jurídica y administrativamente a lo que es un predio”, aseguró Cervantes.
Sin embargo, durante la primera reunión sostenida con el titular de Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), Felipe de Jesús Gutierrez, los asambleístas recibieron información sobre los aspectos financieros y del uso de suelo del predio en el que se asienta el Cetram.
El titular de Seduvi detalló que actualmente el predio cuenta con un Uso de Suelo permitido por los Planes Delegacionales aprobados por la Asamblea Legislativa en el 2008; para la Delegación Cuauhtémoc aplica el Uso Habitacional Mixto y Espacios Abiertos, y Áreas Verdes para Miguel Hidalgo.
Discuten conservación
Respecto al patrimonio cultural, los diputados de Morena dijeron que toda el área que comprende el proyecto se encuentra dentro de un polígono en una parte del Programa Delegacional del Desarrollo Urbano de Cuauhtémoc y por otra parte del Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Miguel Hidalgo, ambas áreas consideradas de conservación patrimonial.
Agregaron que no se cuenta con autorizaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como sucedió con el corredor Chapultepec.
El tema del financiamiento del Cetram es otro de los cuestionamientos del proyecto.
Morena asegura que los únicos beneficiados con la construcción de la torre es la iniciativa privada.
En contraste, Seduvi asegura que el gobierno capitalino será quien se beneficie de esta mega obra.
Gutiérrez explicó que la concesión que el gobierno capitalino hará con la empresa Inveravante pretende que cumplidos los 40 años, la torre pase a ser propiedad del Gobierno, por tanto, aportará 500 millones de pesos para el proyecto, mismos que no le costarán a la Ciudad de México.


