Uno de los espacios gastronómicos más atractivos de la colonia Roma es la Gran Cantina Filomeno, ubicada dentro de una hermosa casona porfiriana decorada con muebles de la época y una cocina que rinde honor a la comida mexicana, ésta inspirada en la riqueza del campo con platillos tradicionales y contemporáneos, y que en este mes de julio suma nuevas preparaciones a su menú.

En los nuevos platillos, su chef Alfredo González ofrece ingredientes de temporada con un enfoque fresco y sofisticado que invita a redescubrir los clásicos populares que se servían en las cantinas de hace unas cuantas décadas, pero que hoy les proporciona un atractivo giro contemporáneo.

Estos ofrecen un contraste de sabores que mezclan lo tradicional con lo actual, algunos son intensos y especiados como los chilaquiles con escamoles, y otros delicados y frescos como los sopes con carpaccio.
“Me inspiré en los productos que florecen en esta época y en los clásicos de la cocina popular. Quise reinterpretarlos con ingredientes nobles, técnicas precisas y mucho respeto por nuestras raíces”, explica el chef Alfredo.
Además el maridaje se realizó, como debe de ser en la cocina mexicana, con un mezcal, seleccionado por la sommelier de agaves y puros Lala Noguera, quien para esta comida eligió dos mezcales, uno espadín y otro de cuishe, y por supuesto no faltó el vino tinto para acompañar algunos de los platillos.

Pero además ofreció la experiencia de comer alacrán con un mezcal, ¡y hubo quien se aventuró!

Las novedades del menú
Entre éstas destacan:
Chilaquiles con Escamoles: bañados en una salsa cremosa de habanero, con flor de calabaza, cebolla cambray, cilantro criollo y coronados con escamoles fritos en mantequilla. Una versión suntuosa de un clásico con ingredientes de temporada. Hay que recordar que los escamoles son los típicos que se sirven en clásico una cantina, pero aquí el chef Alfredo ofrece una nueva versión donde se combina muy bien el sabor el escamol con lo crujiente de la tortilla frita y la flor de calabaza.

Sopes de Carpaccio de Res: sopes artesanales con base de frijol y salsa verde martajada, cubiertos. con una ensalada de berro, cilantro y quelites aliñados con limón y sal, envueltos en láminas de filete de res, aceite de ajo, chile serrano, cilantro criollo y escamas de sal. Frescura, textura y profundidad en cada bocado.

Poulet Rôti: pechuga de pollo cocinada al vacío y luego rostizada al punto perfecto, acompañada de una guarnición de papas, champiñones y tocino con un jugo de fondo ligado y un toque de cebollín. Un platillo reconfortante que honra la técnica y el sabor, pues el pollo se pone a cocer unas 12 horas para soltar lentamente su sabor. Este es platillo de las abuelas, muy casero que recomendamos cocer, pues su preparación tiene unas de las técnicas más tradicionales.

Tarta de Chocolate: semiamargo con mascarpone y crujiente de avellana. Es un postre elegante, redondo, con texturas contrastantes, pensada como el final perfecto de la experiencia gastronómica en Filomeno. Un buen cierre. También se sumó flan de leche que fue una delicia.

Los platillos permanecerán en la carta todo el verano
Estos nuevos platillos estarán disponibles durante los próximos meses, y se complementan con una cuidada carta de coctelería basada en destilados mexicanos como mezcal, raicilla y sotol.
“No solo se trata de comer bien, sino de sentirse parte de una narrativa gastronómica con alma y orgullo mexicano… En Gran Cantina Filomeno queremos consolidarnos como un espacio que honra la tradición y celebra el presente, con una propuesta culinaria única, emocional y profundamente mexicana”, concluye George Diamandopoulos, socio y fundador.
Toma un trago en el Midnight Monkey
Además visitamos su bar, secreto ubicado en el sótano de la casona The Midnight Monkey, un lugar que rinde homenaje a los bares de los años 20’s en tiempos de la prohibición estadounidense, cuando sólo se podía beber en lugares ocultos y que tenían una gran vida nocturna, su barra prepara grandes tragos y al igual que la casona posee una hermosa decoración.

Cabe señalar que uno de los atractivos de la Gran Cantina Filomeno es su decoración, compuesta de piezas y muebles antiguos del siglo XIX y principios del XX que pertenecen a uno de sus socios, quien además es anticuario, entre ellas destaca el enorme cuadro de 1907 al óleo de Filomeno vestido de charro con una pose un tanto andrógina ubicado en la barra, y del que se desconoce su origen pero al que le han ido armando una historia en un libro publicado por los socios y es el centro de la casona.

El lugar es casi un museo, y de gran riqueza en el decorado, pues cada pieza le ofrece un especial encanto, regresándole el toque señorial a la casa, pues da la sensación de un viaje en el tiempo en el que brilla el lujo, lo más bonito del lugar es su cocina, en la que tal vez esperarías preparaciones francesas o italianas y no, la sorpresa es que le rinde un homenaje a la cocina mexicana, a la cocina que se preparaba en su época y esto lo convierte en una grata experiencia.

Dirección: Plaza Río de Janeiro 54 Col. Roma Norte. Reservaciones: 55 5525 6626-



