“El proceso de la elección para Constituyente es mañoso y anti democrático”, fueron las primeras palabras que retumbaron en su militancia que fielmente había esperado dos horas su llegada.
Pese a la desconfianza, López Obrador ha decidido salir a campaña y asegura que su meta es que se garantice en la primera Constitución de la CdMx la educación pública; el derecho a la salud, vivienda y la pensión de adultos mayores; protección del medio ambiente; que se respete el trabajo de los ciudadanos; creación de empleos y un mejor futuro para las próximas generaciones.
Los simpatizantes se prenden con la arenga del tabasqueño, que avanza en la contienda presidencial de 2018.
Todos, en su mayoría gente humilde y adultos mayores, lucen convencidos de las palabras del dirigente de Morena. Aplauden, gritan, chiflan y lanzan una que otra consigna.
Sus frases contra la mafia del poder se combinan con el ruido que emiten los cohetes, que lanzan en la plaza de la delegación Gustavo A. Madero, que en 2015 estuvo a punto de ser ganada por Morena.
«¡Fuera Peña Nieto! ¡Andrés Manuel presidente!», son los gritos de los adultos mayores, los más entusiasmados.
Rosalba Jiménez de 52 años de edad cuenta a Capital CDMX que estar presente en el arranque de campaña de Morena no sólo significa apoyar a López Obrador y dirigentes, «significa el poder lograr un cambio en el país y creer por única vez en un partido político».
López Obrador se muestra decidido a ganarle la campaña al PRD, su anterior partido y en la plaza, antes de seguir a Venustiano Carranza e Iztapalapa, el tabasqueño se desenvuelve con garbo, y seduce sus seguidores que le piden una fotografía, le extienden la mano y le susurran al oído: ¡No te olvides de cumplir tus propuestas, tú serás nuestro Presidente”.

