Ciudad de México.- Carmen Ortiz camina cansada con Jenifer, su pequeña hija de apenas 3 meses.
Despertó a las 6 de la mañana para llegar puntual al Auditorio Nacional, donde el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, entregará tarjetas con 400 pesos para apoyar en la alimentación de bebes de hasta 12 meses de edad. «Me traen desde Xochimilco. Si no tuviera la necesidad ni vendría, está bien lejos», dice con enfado la joven de 16 años, mientras se forma para recibir su acceso.
Varios camiones arribaron al Auditorio Nacional con decenas de mujeres de escasos recursos, todas con bebés en brazos. A las 9 de la mañana, en la zona ya había una 8 mil personas en espera de la llegada de Mancera.
Los rayos del sol son lacerantes y Yesenia saca un folder para tapar la cara de su bebé Íker. «Doña Pascuala», abuela del menor, no suelta de la mano a otros dos menores de 4 y 2 años. «Espero me den tres tarjetas, pues tengo tres niños, y con 400 pesos no me va alcanzar», dice la joven madre y corre a su asiento que le apartan los trabajadores del DIF de la Ciudad de México.
Para amenizar el acto, salen al escenario imitadores de Enrique Guzmán y Julion Álvarez. Las mamás lucen contentas pese a la espera.
Mancera es ovacionado con aplausos y gritos al tomar el escenario. Es el aspirante presidencial que arenga a las madres que no paran de amamantar a sus pequeños o cambiar pañales.
De pronto se hace un silencio, al pie dele escenario, a unos metros de Gamaliel Martínez, director del DIF DF, una mujer no logra controlar el llanto de su hijo hasta que aparece el secretario de Salud capitalino, Armando Ahued. El bebé enfermo queda a salvo.
Para cerrar el acto protocolario, en el que se repartieron 5 mil tarjetas, Mancera pide a los padres de familia hacer buen uso de los recursos que otorga su gobierno y se va, entre aplausos y ovaciones.


