Ciudad de México.- A tres años de ejercer el poder ejecutivo en el Distrito Federal y con una aspiración presidencial, Miguel Ángel Mancera delineó la línea política en la que cree: el progresismo.
«El progresista debe avanzar hacia el Estado de Derecho, con derechos fundamentales atravesados en derechos humanos claros, en normas precisas, un régimen que salga a la defensa de los olvidados, de los que han sido usados como cimiento de la economía, de una economía artificial o que cuando menos no es justa por soportarse en la opresión y en la falta de oportunidad», trazó.
Durante su participación en el Segundo Encuentro Internacional de las Izquierdas, convocado por el dirigente de la corriente Nueva Izquierda del PRD, Jesús Ortega, Mancera deploró el caudillismo y el presidencialismo y se pronunció por un equilibrio de los poderes y no la simulación de la democracia. Más tarde, dijo que no tenía dedicatoria especial.
Pero, inquirió: «Tal parece que las actuaciones políticas hoy en día dificultan hacer una clasificación pura. Aquí también ya se ha dicho, algunos que se dicen de Izquierda rehúyen a apoyar los derechos de la comunidad LGBTTTI; otros que se asumen de la derecha extrema pretenden hoy tomar banderas de los más débiles, como es el caso de los trabajadores que menos ganan».
Ante el presidente nacional del PRD, Agustín Basave, quien pelea por ir en alianza electoral con el PAN para pelear por gobernaturas, el jefe de gobierno capitalino sostuvo que las divisiones del pensamiento, a veces se acercan, pero otras, confunden.
«No resulta extraño que quienes pueden ser o pudieran ser encasillados como conservadores, de pronto abren o abrazan una tarea propia de los liberales. O que se entienda la necesidad de correr la línea de la Izquierda extrema hacia algunos planteamientos de convergencia en el centro», dijo.
En el Museo de la Ciudad de México, frente a representantes de izquierda de otros países, Miguel Ángel Mancera insistió en que debe ser efectiva la participación plural. «El progresista –creo yo— debe tratar de que el marco constitucional que contiene esa división de poderes y la protección de los derechos humanos no sea ficticia, a nadie le conviene la simulación democrática, ahí es donde debe estar la voz del progresismo»
Comentó que parte de esto es luchar por los olvidados y dijo que por ello en su gobierno ha peleado por el aumento del salario mínimo.
Lo acompañaron la secretaria de Gobierno del DF, Patricia Mercado, y el hoy titular de la Secretaría de Movilidad y dirigente de la corriente Vanguardia Progresista del PRD, Héctor Serrano. También el Consejero Jurídico y de Servicios Legales, Manuel Granados, ya también perredista.
«Se puede trabajar, utilizar líneas de pensamiento diferentes también, ver lo que más conviene, quizá la llamada política prefigurativa, quizá esa línea de pensamiento que busca una sociedad igualitaria y democrática, pero con una democracia directa sin vicios propios de la democracia formal; crear comunidad, relaciones reales, romper con la democracia dogmática y llena de burocracia«, explicó Mancera quien tenía de compañero en el presidium al ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Mancera comentó que está línea de progresismo (estado de derecho, pluralidad, participación ciudadana y equilibrio) se deberá ver reflejado en la Asamblea Constituyente y Constitución Política de la Ciudad de México que se empezará a construir luego de la promulgación de la Reforma Política del DF.
«Hablamos de dar un salto cualitativo en términos democráticos, hay una gran oportunidad para crear una Constitución de avanzada, una Constitución progresista, moderna, que dé respuesta a las exigencias de una sociedad que es demandante, que abre espacio a los gobiernos de coalición, a gobiernos que reflejen pluralismo, que afloran en grandes ciudades como esta», expuso.
Al final, se le preguntó a Mancera, si se afiliará al PRD. Volvió a decir que no es el momento.


