Hablar del restaurante Prendes, es hablar de un lugar con historia y una rica tradición gastronómica que ha sabido trascender el tiempo y evolucionar, esto con la finalidad de estar presente en el gusto de los paladares actuales sin perder la esencia que lo ha caracterizado, fusionando pasado con modernidad.
Sus 130 años de vida, los han convertido en el restaurante más emblemático de la Ciudad de México por ser uno de los más antiguos, ya que por sus mesas desfiló lo más granado de la alta sociedad porfiriana y la más importante clase política e intelectual de la primera mitad del siglo XX no sólo mexicana sino también extranjera, pues era el lugar de moda por su rica cocina española-mexicana, sus buenos tragos y un ambiente lleno de personajes con lo que se podía tener una buena sobremesa.

En Prendes, no sólo degustó sus platillos Porfirio Díaz, sino también Diego Rivera, Frida Khalo, María Félix, Marilyn Monroe, Zapata, Walt Disney, Gary Cooper, mismos que quedarían plasmados en las pinturas de sus muros cuando se encontraba en la calle de 16 de Septiembre en el Centro Histórico de la CDMX, que desafortunadamente desaparecieron en el momento que tomaron un receso y no pudieron ser conservados.
Personajes que hoy fueron rescatados por la artista Pilar Goutas, quien los ha recreado con un collage que se encuentra en su salón principal.

El restaurante nació a finales del siglo XIX
Prendes, originalmente estaba ubicado en el sitio donde sería construido el Palacio de Bellas Artes en 1892, y fue creado por Manuel y Rafel Prendes, quienes llegaron de Asturias y montaron un restaurante que pronto se convertiría en el lugar más top de la ciudad.
Se dice que fue el primer restaurante que sirvió gusanos de maguey, debido a que Diego Rivera llegaba con ellos y solicitaba que se los prepararan, pues comía ahí casi todos los días, un platillo que estaba destinado a las cantinas, después se servirían escamoles a la mantequilla, un platillo típico del lugar y otras preparaciones muy mexicanas.
Hace diez años que Prendes retomó el vuelo y se instaló dentro de Palacio de Hierro, Polanco, sus instalaciones tienen en su interiorismo una inspiración moderna de aquel Prendes de 16 de Septiembre, que conjuga elegancia y discreción, y como protagonista su gastronomía, compuesta de mayoras, dirigidas por su chef corporativo Román Aguilar, además del excelente servicio que lo ha caracterizado.

Su cocina ha sabido evolucionar al preparar sabores ancestrales con técnicas contemporáneas, mismas que se nota en sus presentaciones para los paladares más jóvenes, sin embargo, conservan ese encanto que revela la riqueza de su pasado gastronómico, de sus sabores de antaño combinados con nuevos productos, y estos se percibe en la calidad de sus alimentos, en sus preparaciones, y se capta en su sabor, no sólo en la cocina sino también en su barra.


Un menú para chuparse los dedos
Así que en nuestra visita degustamos una Tostada de atún y jamón serrano con trufa, guacamole y salsa mexicana.

Ceviche de robalo con piña y coco con acento de chiles secos, con un toquecito de chile chiltepín, que le daba un sabor muy rico a la salsa.

Como fui acompañada con amigos, compartimos el Chile en Nogada Prendes, como buen restaurante de cocina mexicana capeado, el relleno estaba compuesto de carne de res y su preparación tradicional con manzana, pera y durazno, además de piñones, almendras, pasas, un poquito de acitrón, clavo, canela, jugo de naranja, pimienta blanca y laurel. De buen tamaño y muy rico.

Después le siguió un Lomo de huauchinango al limón.

Robalo con quintoniles y chapulines con salsa molcajeteada.

Personalmente acompañé los alimentos con una Margarita al Tamarindo y va acompañada de un dulce de tamarindo que le agregas a la bebida y el sabor final, muy buen trago, no sólo la receta, también la preparación.

Y para cerrar con broche de oro, el postre, un Pie de Mamey que estaba maravilloso.

Además de un Pastel Helado Haggen Dasz y dulce de leche.

Y se acompañaron con Carajillos de mazapán, ¡Uf! ¡Una delicia!

Definitivamente Prendes, sigue siendo un restaurante que te seduce con su gastronomía y alta calidad.
El ticket promedio es de $1,000 por persona y aunque puedes entrar por el Palacio de Hierro, su acceso principal es por la calle de Platón.
Dirección: Moliere 222, Polanco, CDMX. Teléfono: 55 5280 4309.



