La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que las recientes inundaciones en la Ciudad de México no se deben a la falta de obras, sino a los efectos del cambio climático y a lluvias más intensas de lo habitual.
“Ya no son las mismas lluvias de antes. En media hora caen hasta 40 o 50 milímetros de agua, cuando antes eran 20. Por eso se inunda”, declaró Sheinbaum desde Palacio Nacionalen su conferencia mañanera, al ser cuestionada por los múltiples encharcamientos reportados en diversas alcaldías capitalinas tras las lluvias del fin de semana.
Sin embargo, aunque la mandataria no negó la existencia de obras de mitigación hídrica en su administración como jefa de Gobierno, especialistas en infraestructura urbana y académicos han advertido que las lluvias intensas no son el único factor. La falta de mantenimiento al drenaje, el crecimiento urbano desordenado y la acumulación de basura en coladeras siguen siendo causas estructurales importantes.
Un informe reciente del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) reconoce que existen más de 1,300 puntos de riesgo de inundación en la capital, de los cuales al menos 400 son considerados críticos. Además, más del 40% de la red de drenaje tiene más de 50 años de antigüedad.
De acuerdo con datos del Colegio de Ingenieros Civiles de México, el sistema de drenaje profundo requiere una modernización urgente, especialmente ante fenómenos de lluvia extrema cada vez más frecuentes.
Aunque Sheinbaum enfatizó la inversión en infraestructura hidráulica durante su gestión local, expertos insisten en que se requiere una política integral que incluya planeación urbana, mantenimiento constante y educación ciudadana para prevenir nuevas emergencias.


