En 2021 anticipamos que en la Ciudad de México (CDMX) se viviría el “Claudiazo”.
Nos referíamos no sólo a su alta dosis de soberbia que le caracterizó en el ejercicio del Gobierno de la CDMX, sino también a sus errores como jefa de campaña de Morena en la capital del país.
Las mediciones en ese momento ya vaticinaban la derrota de Sheinbaum y Morena en la CDMX.
Pero el origen del problema estaba en varios factores. El principal era la falta de un dirigente en el partido local para que haciendo política logrará la unidad.
Otro de los factores fue que con su falta de oficio político, Sheinbaum decidió aplanar a varios sectores de Morena que no estaban subordinados a la ex Jefa de Gobierno.
El más importante fue que no escuchó que en la CDMX crecía la inconformidad de los capitalinos por su mal gobierno.
Ahora que tiene el bastón de mando de la 4T y sobre ella recae la estrategia electoral, los yerros se repiten.
La derrota de Claudia
Ayer en el Estadio Azul, Morena demostró que está dividido en la CDMX y no hay un dirigente del partido a la altura de las circunstancias.
Ninguno de los líderes de Morena respetan a Sebastian Ramírez, quien además realizó una pésima organización.
A los legisladores sólo les repartió un boleto de acceso. A los referentes políticos no los convocó y mucho menos a los nuevos adherentes como Gonzalo Espina o Jorge Gaviño que, según la visión de los puros de Morena, representan la corrupción.
Lo de menos es Ramírez, lo grave es que hoy se encendió una alarma real en Morena que demuestra la división que habrá a partir del 30 de octubre próximo cuando se prevé que Omar García Harfuch sea ungido como su candidato a la Jefatura de Gobierno.
Los dirigentes de Iztapalapa y GAM se echarán de brazos cruzados con su candidato espurio.
No obstante, lo más lamentable es que Claudia Sheinbaum sigue sin escuchar el repudio de los capitalinos a quien además se atrevió a dejar plantados y ni una disculpa les ofreció. El nuevo Claudiazo en la CDMX está en marcha y parece irreversible.
NOCAUT.
El Frente por la CDMX ya está preparado para avanzar en su estrategia electoral de 2024.
La división se intensifica porque hay una alta expectativa de triunfo.
El buen resultado dependerá de que capitalicen cada uno de los errores de Morena.
¡Abrazos, no periodicazos!



