La tentativa de feminicidio contra Elisa Zepeda Lagunas ocurrida el 14 de diciembre de 2014 en Eloxochitlán de Flores Magón, reabre debate tras una resolución del Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Décimo Tercer Circuito en Oaxaca, que ordena revisar el caso.
Ese día, Elisa Zepeda Lagunas y su madre sobrevivieron a una agresión que dejó dos víctimas mortales, su hermano Manuel Zepeda y Gustavo Estrada. A más de una década de los hechos, la revisión judicial podría modificar la situación jurídica de Miguel Ángel Peralta Betanzos, sentenciado a 30 años por homicidio y 20 por tentativa de homicidio.
La activista advirtió que el proceso se desarrolla sin considerar la seguridad de las víctimas sobrevivientes. “A mí quisieron matarme, me lesionaron gravemente, y eso no puede tratarse como si fuera algo dudoso”, señaló en entrevista.
Zepeda Lagunas sostuvo que la resolución privilegia formalismos procesales y la identidad indígena de los acusados por encima de su derecho a la vida y a la justicia. También mencionó a Alfredo Bolaños Pacheco y Jaime Betanzos Fuentes, exautoridades municipales vinculadas al PRI, a quienes señaló como responsables de haber orquestado la agresión.
“Cuando el sistema judicial decide absolver, lo que sentimos es un abandono profundo, es como si nos dijeran que lo que vivimos no fue suficiente, que nuestra palabra, nuestro dolor, no tienen valor. Para mi familia significa revivir todo: el miedo, la violencia, la pérdida”, expresó.
En la comunidad, explicó, persiste el temor de que los hechos queden impunes. Mientras la defensa de los procesados sostiene la narrativa de “presos políticos”, en Eloxochitlán prevalece la preocupación por la posibilidad de que no se haga justicia.
La agresión, recordó, no se originó por una disputa por cargos públicos, ya que en ese momento Elisa Zepeda no ocupaba ningún cargo. Según explicó, el ataque se relacionó con su labor social y su defensa de los derechos de las mujeres mazatecas, lo que provocó confrontaciones con estructuras de poder en el municipio.
A diez años de la tentativa de feminicidio, la activista mantiene la exigencia de que se reconozca la verdad de lo ocurrido y que el asesinato de Manuel Zepeda y Gustavo Estrada no quede sin castigo. La revisión del caso continuará en las instancias correspondientes, mientras la defensa de las víctimas pide que el análisis incluya el contexto de violencia de género que rodeó el ataque ocurrido en la Sierra Mazateca.


