Dentro del proyecto del Plan General de Desarrollo (PGD) 2025-2045 que se someterá a consulta pública a partir de noviembre, el gobierno de Clara Brugada se ha planteado objetivos para el suelo de conservación, algunos a corto plazo, como la recuperación de 800 hectáreas de territorio ecológico, reforestación de ecosistemas dañados con la plantación de 51 millones de árboles y la restauración de humedales degradados.
También se proyecta la creación de 20 parques ecoturísticos, convertirlos en centros de investigación aplicada para prácticas de agroecología y turismo sostenible, así como consolidar una red regional de eco parques que funcionen como una red de conservación ecológica.
Bajo un diagnóstico contenido en el mismo documento, donde se acepta que solo 6.25 por ciento del suelo de conservación ha sido atendido con medidas de restauración y que un 26.53 por ciento presenta degradación media o alta, en el PGD se insiste en crear una nueva normativa para regular ese territorio.
En este proyecto del Plan General se reitera que es necesario reformar el marco normativo como la Ley de vivienda, Ley Ambiental, Código Civil y demás normativas y reglamentaciones aplicables en materia de asentamientos humanos irregulares.
El Capítulo XIII del proyecto del PGD, denominado “Regeneración del suelo de conservación”, contiene la estrategia para ese rubro, así como un diagnóstico breve sobre los problemas que aquejan a las zonas de conservación ecológica de la Ciudad.
Se acepta, por ejemplo, una débil implementación de políticas públicas para controlar la ocupación del suelo, a lo cual se suma la falta de actualización de los instrumentos de planeación y gestión durante los últimos 25 años.
REGULAR
En el proyecto del Plan General, el Gobierno de Brugada plantea que de la mano de la colaboración comunitaria, se regule el uso de suelo prioritariamente atendiendo la presencia de asentamientos humanos irregulares, para mejorar la provisión de los servicios ecosistémicos como la recarga de acuíferos, la regulación del clima, la calidad del aire, y la provisión de alimentos.
A corto plazo hay la idea de modificar los reglamentos de construcción, con respecto al uso de materiales sostenibles y la integración de infraestructura verdes en las “nuevas” edificaciones que se realicen en el Suelo de Conservación.
Se propone la creación del primer censo y diagnóstico de chinampas para la preservación de estas prácticas y el fortalecimiento de los sistemas lacustres.
En el mediano plazo se proyecta que un 43 por ciento de la ciudad esté cubierta por vegetación nativa, apta a las condiciones ambientales de la urbe.
Haya intención de consolidar un consejo para la gestión del Suelo de Conservación con la participación de instituciones, productores, comunidades, academia y población en general.
A largo plazo el proyecto concibe que se habrá mantenido el 45 por de la superficie verde protegida y restaurada de la ciudad, fortaleciendo la conservación bajo principios de justicia socioambiental.



