Ciudad de México.- Reducir a 16 años la edad para votar y ser votado en la Ciudad de México aumentaría en 250,000 electores el padrón con el que hoy en día se elige a los gobernantes de la capital del país.
Esta medida, que considera incluirse en la Constitución de la CdMx que redactan 29 notables, podría representar una ventaja para el PRD que a través del Gobierno de la Ciudad de México diseñó el programa social de Prepa Sí, para becar a adolescentes.
Además, beneficiaría a los partidos políticos de la capital del país que reciben prerrogativas con base en el total del padrón electoral que actualmente en la CdMx es de 7 millones 200 mil personas.
En este 2016, el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) destinó 345 millones 940 mil pesos a los partidos políticos por concepto de prerrogativas, de las cuales el PRD obtuvo 68 millones 136 mil 840 pesos.
Los puntos de vista en torno a la posibilidad de que los menores de 16 años voten y sean votados en las elecciones constitucionales causa discrepancias entre los actores políticos involucrados en el destino que tomará la Ciudad de México en 2018. Algunos de estos actores piensan que incluir este punto en la Constitución de la Ciudad de México provocaría acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y otros afirman que cualquier entidad puede ampliar los derechos políticos de sus habitantes.
Reducir la edad para adquirir este derecho político significaría que alrededor de 250,000 jóvenes entre 16 y 17 años de edad podrían participar en elecciones.
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI, en el DF, vivían 139,242 personas de 10 años y 126,154 personas de 11 años, las cuales en la actualidad tendrían 16 y 17 años de edad, es decir, podrían tener el derecho de participar en elecciones.
Para Enrique Burgos, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es el punto de referencia y el marco al que deben ajustarse todas las constituciones locales y la Carta Magna precisa que la edad para votar y ser votado es a los 18 años. “Por el otro, diría que si el manejo que se le da a esto es una especie de ampliar los derechos de la ciudadanía, si lo que marca la Constitución federal lo toman ellos como una base, habría que considerar otros componentes, hasta qué punto la certidumbre, la formación en el conocimiento a los 16 años se tiene, hasta qué punto se pueden asumir responsabilidades”, dice el priista a Capital CDMX.
“No es accidental que diga 18 años, no es una idea arbitraria. Es simplemente que hay razones de formación, conocimiento, experiencia y capacidades, particularmente cuando lo que se está resolviendo es la composición del orden público, a través de quienes han de tener responsabilidades”, agrega.
Fernando Díaz Naranjo, ex consejero del IEDF, considera que si hay alguna modificación en los derechos ciudadanos en alguna Constitución local, ésta sería fuera del marco de la Constitución general.
Recuerda que incluso que en Estados Unidos la mayoría de edad es a los 21 años, por lo que se pronunció en contra de reducir la edad para adquirir mayores derechos político-electorales. “La mayoría de edad está aparejada no sólo con el derecho a votar sino con los derechos plenos en materia constitucional y derivado de ahí le aplican todas las legislaciones como un sujeto con toda la responsabilidad social. No estoy seguro si desde los 16 tuvieran esa consciencia suficiente para poder, por sí solos, asumir responsabilidades”, advierte el experto en materia electoral.
A decir del ex jefe de Gobierno del DF e integrante del grupo de notables, Alejandro Encinas, la propuesta se analizará por los expertos encargados de la redacción del proyecto de Constitución capitalina, pero advirtió que aún no tiene los suficientes consensos para que prospere. “Es una propuesta y por supuesto que sí se pueden ampliar los derechos políticos de los habitantes de la ciudad. No es una propuesta nueva, ha estado en distintas discusiones. Los estados, en el ejercicio de su libre soberanía, pueden reconocer mayores derechos a sus ciudadanos, no es restrictiva la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, es un punto de partida para las demás entidades”, afirma el senador.
El prisita y ex presidente del Senado, Raúl Cervantes, considera que una Constitución debe llevar los acuerdos que se dan en una sociedad, se tiene que escuchar a todos.
Desde su punto de vista, la propuesta de bajar la edad para adquirir un derecho político debe ser analizada puntualmente pues podría ser inconstituciona y afirma que la Constitución capitalina debe poner en el centro los derechos humanos. “Otros mexicanos la han llamado neoconstitucionalismo, ¿qué se trata esto? Ya no está en la etapa de hacer de una Constitución una parte orgánica y la otra de garantías, nosotros ya superamos ese tema, estamos en la hermenéutica de los derechos humanos. La construcción debe de ser sobre una red constitucional que sea transversal de los derechos y pongas al centro a la persona”, señala uno de los autores de la Reforma Política del DF.
El panista y presidente del Senado, Roberto Gil, opta por no referirse a la propuesta «para no contaminar el debate que se dará a nivel local». La decisión final, estará en manos de los 100 constituyentes que tomarán protesta en septiembre próximo.


