Una palabra fue el polvorín; una diputada encendió la mecha en la Asamblea Constituyente

Ciudad de México.- Una palabra, la de austeridad, fue el polvorín. Una diputada, Irma Eréndira Sandoval, encendió la mecha en el salón de sesiones de la Asamblea Constituyente.

Se desencadenaría luego un pleito de acusaciones, insultos y advertencias entre Sandoval, legisladora de Morena, y Armando Ríos Piter, del PRD, en el que intervendrían con recriminaciones otros diputados, incluso el presidente de la Mesa Directiva, Alejandro Encinas.

El perredista Ríos Piter había subido a la tribuna para presentar una redacción alterna al numeral 1 del artículo 66, que la Asamblea Constituyente no logró aprobar minutos antes, durante la votación en lo general y en lo particular de ese artículo.

En ese numeral se encontraba un párrafo en el cual se consagraba que los principios de austeridad, moderación, honradez, eficiencia, eficacia, economía, transparencia, racionalidad y rendición de cuentas no podrían ser invocados para justificar la restricción, disminución o supresión de programas sociales.

Para el legislador de Nueva Alianza, Gabriel Quadri, la redacción del texto era confusa y podría atar de manos al jefe de Gobierno, pues frente a un escenario de austeridad, el mandatario tendría que dar prioridad a programas sociales en el ejercicio del gasto antes de pagar a la policía, los servicios de agua, de basura o el Metro.

La intervención de Quadri avivó el avispero. En el Pleno hacían team back legisladores de todos los partidos, como Ríos Piter, César Camacho, Bernardo Bátiz, Ernesto Cordero, Javier Quijano, Patricia Ortiz y el mismo Quadri. Tal era el nivel de murmullo generado en ese grupito, que el presidente de la Mesa Directiva, Alejandro Encinas, les pidió en tono de regaño que se fueran a otro lado a negociar.

Salieron del salón de sesiones Rios Piter, Cordero, Camacho, Quadri y Enrique Jackson. Cuando regresaron, el del PRD ya traía una hoja de papel con la reserva de consenso, respaldada incluso por legisladores de Morena, como el coordinador de la bancada Bernardo Bátiz.

Sólo se planteaba una modificación de forma para hacer más entendible el último párrafo de ese numeral 1, que quedó así: “La austeridad no podrá ser invocada para justificar la restricción, disminución o supresión de programas sociales”.

Pero Irma Eréndira Sandoval estaba en contra y así lo hizo saber en tribuna, en donde también acusó el procedimiento desaseado y sin orden que derivó en la redacción de ese numeral. Lamentó que se diera una negociación muy ominosa para limitar los programas sociales, pues se incorporan conceptos neoliberales como eficacia, eficiencia y economía, para poner límites a la aplicación de esos programas. Muy pocos le ponían atención.

Unos levantadedos

Fue entonces que Irma Sandoval soltó el primer dardo. Les dijo al resto de los legisladores que seguramente ellos ganarían la votación, por ser unos “levantadedos”.

“Ustedes van a ganar, porque aquí se trata de un Congreso de ´levantadedos´. Ustedes van a ganar, pero los que podemos utilizar la voz, vamos a utilizarla”, dijo la de Morena.

De inmediato vinieron los abucheos contra la oradora. Alejandro Encinas le pidió a la diputada que se dirigiera con respeto al Pleno; ella alegaba que no podía ser reconvenida.

La mecha ya estaba encendida y a uno que quemó de inmediato fue a Armando Rios Piter. Subió a hablar a favor de la reserva, pero lo que hizo fue arremeter en contra de Sandoval.

Acusó que el tono usado por la de Morena, era una actitud reiterada de descalificaciones de parte de ella durante los trabajos de la Comisión. El del PRD dijo que alrededor de 26 cambios al dictamen fueron resultado de planteamientos hechos por Sandoval.

“Yo sé cuál es su estrategia diputada, es venir aquí a subir y decir que ninguno de los que estamos aquí, incluyendo lo que legítimamente hicieron los compañeros de su bancada…y yo debo reconocer que tenía un grave prejuicio, porque habiendo tratado con usted pensé que todo Morena era igual.

Usted jamás leía cuando llegábamos a discutir y le dábamos la palabra. Y usted en reiteradas ocasiones hacia propuestas y después, cuando no le satisfacía la democracia de la mesa, usted se retiraba. Usted no quiso votar la última parte del dictamen; se fue, no estuvo presente”, fustigó.

Ríos Piter dijo que no podía aceptar señalamientos injustificados de parte de la Morena, pues reveló que en reuniones privadas ella lo acusó de corrupto.

Reconoció la apertura al diálogo de Bernardo Bátiz y de otros legisladores de Morena, que permitió avanzar en la construcción del dictamen de la Comisión de Buen Gobierno. “No haga de esto un acto solamente para el relumbrón el medios; tengamos la visión de altura de miras, para la cual fuimos convocados”, le propinó el perredista a Irma Sandoval.

El perredista bajó de la tribuna entre aplausos de integrantes de su bancada, pero también ovacionado por priistas y legisladores del PVEM.

Violencia política de género

Era de esperarse que Sandoval no se quedaría callada. Por alusiones personales subió a tribuna, a atizar más el fuego ya encendido.

“Esto que ha hecho aquí (Armando Ríos) es un acto, y lo está refrendando, es un acto que confirma el talante violento que tiene. El performance que acaba de dar aquí el diputado es violencia política de género”, espetó la de Morena.

Entre abucheos se dijo víctima de esa violencia de forma constante durante los trabajos de la Comisión de Buen Gobierno. Aeguró que siempre presentó argumentos constitucionales y tesis de jurisprudencia, con respeto, pero a cambio recibió ese trato ofensivo. Anunció que acudiría a las instancias correspondientes para denunciarlo.

 “Usted viene aquí a poner mi nombre en sucio con violencia política de género, y voy a abrir una investigación en las instancias correspondientes, porque hay grabaciones como usted mismo lo señala, así como está grabado que usted la noche del asesinato, desaparición de Ayotzinapa, estaba en una fiesta con el gobernador del estado de Guerrero, así está grabado.

Así están grabadas todas y cada una de las agresiones verbales, de las agresiones directamente a mi persona por cuestiones ideológicas”, advirtió la diputada, quien exigió una disculpa que nunca llegó.

No faltó quien, por lo bajo, recordara que esos argumentos se parecían a las acusaciones esgrimidas en diciembre por Mardonio Carballo, cuando anunció su salida de la Asamblea Constituyente y que hoy tiene a este órgano legislativo en la mira del Consejo para Prevenir la Discriminación de la CDMX.

Esthela Damián, de Movimiento Ciudadano, le recriminó a la de Morena. Le pidió que retirara sus dichos, “porque no podemos generar un mal ánimo y un insulto a la inteligencia de todos los que formamos parte de ella”.

Dijo que aquí se viene a hacer una Constitución y no a generar conflictos de carácter personal que tienen otro lugar en donde se pueden resolver. “Muchos de nosotros aquí podemos tener problemas personales, pero no es este el espacio para dirimirlo”, dijo Damián.

Los reproches a la de Morena no pararon. Lol Kin Castañeda, del PRD, criticó las actitudes de quienes se creen paladines de la democracia.

"La Constitución de la Ciudad de México es lo que nos tiene en este parlamento y las diferencias están para ser discutidas, no venimos aquí a pensar todas y todos iguales, pero sí me parece que este ánimo recurrente de algunos compañeros y compañeras de Morena, de plantearse como los paladines de la democracia frente al resto, como nos ha llamado en este momento, mi compañera Irma Eréndira y que no estoy conforme con ello, que nos llamen levanta dedos.

No tenemos ninguna necesidad de aceptar estos insultos, este es un espacio de diálogo, no de adjetivos, así que me parece que tenemos que volver a ese que es el espíritu y yo sí pediría, por supuesto, que se inicie el procedimiento que se tenga que iniciar, porque no estoy dispuesta a aceptar un insulta de ninguna compañera ni compañero”, expresó Castañeda.

Tobyanne Ledesma, también del PRD, pidió a Encinas que hiciera salir del salón de sesiones a la asesora de Irma Sandoval, pues cada vez que pasaba frente a las curules de los perredistas los insultaba, mientras que Nelly Juárez, también del sol azteca, decía que las mismas grabaciones de los trabajos en la Comisión de Buen Gobierno demostrarían el ánimo respetuoso de los debates.

Mariana Gómez del Campo, del PAN, pedía a Ríos Piter y Sandoval que retiraran sus dichos, para que no quedaran como una mancha en el Diario de los Debates. Lo mismo solicitó Bernardo Bátiz. Ninguno de los aludidos se retractó.

Jaime Cárdenas, de Morena, decía que muchas veces él ha subido a tribuna haciendo señalamientos más duros en contra del resto de los constituyentes y no lo han tratado igual que a Irma Sandoval. “A ella sí la agredieron”, dijo.

Alejandro Encinas intervino en el debate, para dejar en claro que ésta no es una Asamblea de “levantadedos”.

“Yo no comparto de ninguna manera que esta sea una Asamblea de levantadedos y mucho menos que haya negociaciones al margen de nuestros procedimientos, y seguiremos velando por el pleno cumplimiento de nuestros reglamentos y disposiciones y por el respeto entre nosotros mismos, lo cual vamos a exigir a todas y todos los integrantes de la Asamblea”,  expuso Encinas quien, para poner fin a este explosivo debate sometió a votación el texto que presentó Ríos Piter.

Al final los fríos números apagaron el pleito. 68 votos a favor, cuatro en contra y dos abstenciones, dibujados en el tablero electrónico de votación, enfriaron la sesión.

Alberto Cuenca
Alberto Cuencahttp://cuenquita
Soy reportero del diario y semanario digital Capital CDMX. Fui reportero en diario El Universal y he colaborado en medios como la revista Forbes México, Ruido en la Red, el semanario El Influyente y el canal Capital 21.

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