Ciudad de México.- Los Cachorros de Chicago vencieron a los Indios de Cleveland tres carreras contra dos en el juego cinco del Clásico de Otoño, y se mantienen con vida en su búsqueda por el primer campeonato de Grandes Ligas desde 1908.
La tribu se acercó al título en la segunda entrada con un home run solitario conectado por el dominicano José Ramírez, pero dos capítulos después los Cubs le dieron la vuelta al partido. En el cuarto episodio, Kris Bryant empató de la misma forma que Ramírez había puesto en ventaja a los Indians. Más adelante en el mismo rollo, Anthony Rizzo anotó tras un batazo de Addison Russel y Ben Zobrist fue impulsado por un elevado de sacrificio de David Ross para poner las cosas 3-1. Ya en la sexta entrada, Rajai Davis recortó la distancia gracias a un sencillo de Francisco Lindor y los Indians amenazaron con venir de atrás.
Joe Maddon, coach de los Cachorros, tuvo que recurrir a su cerrador, Aroldis Chapman, antes de lo previsto, pues puso a trabajar a su pitcher desde el séptimo capítulo. El cubano ingresó con la misión de retirar a ocho hombres para asegurar el triunfo. Chapman ponchó a cuatro de ellos y sólo recibió un hit, es decir, respondió cuando más lo necesitó su franquicia.
Con esto, el Wrigley Field volvió a ser testigo de una victoria de los Cubs en Serie Mundial, cosa que no sucedía desde 1945, año en el que los Cachorros habían disputado su último Clásico de Otoño y el cual perdieron contra los Tigres de Detroit. Ahora, toca viajar el día de mañana a Cleveland para reanudar las acciones el martes en el Progressive Field en el sexto juego. Chicago necesita ganar ese cotejo para definirlo todo en un séptimo compromiso, de lo contrario, Cleveland se hará acreedor de la tercera corona de su historia.


