Ciudad de México.- Un moño negro en la tribuna y uno más en el escaño de Mónica Arriola Gordillo permanecieron durante todo la sesión ordinaria de este martes. Los senadores trataron de ser prudentes y sólo destacar el trabajo de su compañera en favor de los grupos vulnerables.
“La familia de la senadora Mónica Arriola Gordillo, nos hizo saber la determinación de nuestra compañera, de que los actos relacionados a su fallecimiento se realizaran sólo en la intimidad de su círculo familiar”, recalcó el presidente de la Cámara, Roberto Gil, quien ordenó se pusieran los moños negros y, a lado de la tribuna, una foto de quien fuera la única senadora del Partido Nueva Alianza.
Senadores del PRI reconocieron a la legisladora y respaldaron su último punto de acuerdo que exige al Congreso de la Unión expedir cuanto antes la ley general contra la desaparición forzada.
Todos resaltaron las cualidades como funcionaria y amiga de la hija de la exlideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, y muchos le dieron el pésame a la madre.
Entonces llegó la intervención de Layda Sansores, seguidora del excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador: “Creo que su muerte, que nos ha impactado por lo prematuro, ella en plenitud de vida, debe servir también para recordarnos que el acto contra su madre no es por justicia sino es por venganza y que la misma mano que la ungió es la que la mantiene cautiva”.
Ante la molestia del PRI, y los gestos de panistas, Sansores siguió hablando sobre el proceso penal de la maestra Gordillo: “aún no se sabe con exactitud cuáles son las razones de su encierro y tampoco se modificó, en nada, el andamiaje ni la corrupción del SNTE”.
El coordinador del PRD, Miguel Barbosa, recordó que desde la pasada legislatura han muerto cuatro senadores: Manuel Camacho Solís, Braulio Fernández, Lucio Borreguín y Mónica Arriola y refirió a Jaime Sabines: “Morir, es retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estar quieto; pasar el aire de una orilla a nado, y estar en todas partes en secreto. ¡Estar en todas partes en secreto!…”.
Antes de un minuto de silencio en memoria de su compañera y un minuto de aplausos, Gil recordó que Arriola Gordillo enfrentó en dos ocasiones al cáncer (el de mama y el cerebral). “En la segunda ocasión la enfermedad fue más fuerte que su voluntad”.

