Ciudad de México.-De las propuestas ciudadanas que han llegado a la Asamblea Constituyente, temas relacionados con el concepto de familia, la educación sexual, así como los derechos de las mujeres a decidir sobre aspectos como la interrupción legal del embarazo, serán parte de la polémica al momento en que los diputados constituyentes inicien la elaboración del dictamen de la Constitución local.
El corte y tono de algunas de esas propuestas ciudadanas dejan ver que en esta Ciudad conviven expresiones e ideologías que van desde aquellas que consideran a la capital del país como cuna de movimientos libertarios y progresivos, hasta aquellas de corte conservador y regresivas.
Las propuestas ciudadanas de corte más conservador abonarán a los argumentos que ya han presentado legisladores del PAN y del Partido Encuentro Social, que pugnarán por prohibir la interrupción legal del embarazo en la capital del país. Diputados de esas bancadas ya han presentado iniciativas en las que se considera que la vida inicia desde la fecundación.
Hasta el pasado domingo 30 de octubre habían llegado a la Asamblea Constituyente 278 propuestas ciudadanas. El número crecerá en los siguientes días, pues el plazo para que la población presente proyectos de contenido se amplió al martes 8 de noviembre.
Los días 27 y 28 de octubre, la Comisión Carta de Derechos que presidente la diputada constituyente del PRD, Marcela Lagarde, organizó audiencias públicas con ciudadanos y representantes de organizaciones no gubernamentales que presentaron propuestas de contenido al proyecto de Constitución.
Ahí, hubo quien habló hasta de permitir el uso de armas de fuego y otorgar educación militar a jóvenes, como la propuesta suscrita por la Fundación para la Planificación de Políticas de Estado.
De acuerdo con esa organización no gubernamental, en la Constitución de la Ciudad de México debe quedar establecido el derecho de los ciudadanos a poseer armas en su domicilio, para su seguridad y legítima defensa, con excepción de las de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
De acuerdo con esa agrupación que preside Octavio Pérez Hernández, sería obligación de las futuras alcaldías, pero también de padres de familia y tutores, hacer que los jóvenes capitalinos reciban instrucción cívica y militar que los mantenga aptos en el ejercicio de los derechos ciudadanos, pero que también los haga diestros en el manejo de armas y conocedores de la disciplina militar.
Pero la propuesta de esa Fundación para la Planificación de Políticas de Estado no se queda ahí. Contempla lo que denomina “derecho a la resistencia”, para que la mayoría de los habitantes de esta ciudad puedan abolir un gobierno cuando se considere que no está orientado al bienestar general, o en todo caso de rebelarse contra la opresión de los gobernantes.
¿Qué es la familia?
De las propuestas ciudadanas que se hicieron escuchar en las audiencias públicas convocadas por la Comisión Carta de Derechos algunas se relacionaron con el concepto de familia.
Así, por ejemplo, la asociación civil Voz Pública, presidida por la ciudadana Leticia González Luna, considera que se debe eliminar el principio de individualidad e igualdad sustantiva considerado en el proyecto de Constitución del Jefe de Gobierno, pues desde su punto de vista no incluye las diferencias naturales y complementarias entre hombres y mujeres, ni las diferencias naturales por etapa evolutiva entre niños y adultos.
Esa asociación civil propone que cuando se defiendan los derechos de la mujer, se especifique el sexo de la persona y no el género. Además, en su propuesta, pide que se elimine el derecho de la persona a disponer de su propio cuerpo y a expresar públicamente sus afectos, porque “puede significar aborto, mutilación, eutanasia o hacerse daño a uno mismo”.
Sobre expresar públicamente un afecto, la asociación que preside Leticia González Luna argumenta que puede dar lugar al exhibicionismo y la violación de los derechos de los demás.
Expone también que se deben eliminar los derechos sexuales, porque no existen en ningún tratado internacional pero, por el contrario, pide añadir el derecho a la libertad religiosa. También expone que se debe eliminar el concepto de “familias” y dejar el de “familia”, en singular, bajo la interpretación de que toda familia nace de la unión entre un hombre y una mujer.
Sin embargo, la propuesta que presentó la asociación Voz Pública resultó ser un machote utilizado por más de una agrupación para hacer los mismos planteamientos ante los diputados constituyentes.
Así, se detectó que una organización denominada Familia y Sociedad, A.C. presentó los mismos argumentos que la anterior, utilizando para ello el mismo documento. Incluso la tipografía era la misma.
Del lado contrario, hubo posiciones como la del ex diputado local y activista del movimiento LGBTI, David Sánchez Camacho, quien pidió en esas audiencias públicas que se mantenga tal y como está la redacción en el tema de educación sexual y reproductiva.
“Si queda así en la Constitución de la Ciudad de México, no sólo será obligación del Jefe de Gobierno que elabore programas, sino también de las delegaciones o futuras alcaldías, para que elaboren programas destinados a la población abierta. Ahorita hay mucha información para los jóvenes, pero sólo es información, y sigue habiendo muchas adolescentes embarazadas”, expuso.
Sánchez Camacho consideró que se necesitan programas integrales de educación, en los que se les advierta a los jóvenes que se ejercen su sexualidad de manera irresponsable, habrá consecuencias como dejar de estudiar o truncar un proyecto de vida.
La agrupación Constituyentes CDMX Feministas habló, por su parte, de la importancia de garantizar los derechos individuales y colectivos de las mujeres, con base en los principios de igualdad sustantiva, sustentabilidad y democracia efectiva.
En su propuesta, está organización habló de una serie de temas irrenunciables en los que, desde su punto de vista, no debe haber regresión, y se pronunció por que la Asamblea Constituyente, así como los futuros órganos administrativos de la Ciudad que surjan a raíz de la Constitución local se rijan por el principio de paridad vertical y horizontal.
“Denunciamos el riesgo que implica la sobre representación de la derecha, la ultraderecha y la izquierda conservadora en la Constituyente oficialista, contra los logros y avances de nuestros derechos humanos, imponiéndose su visión misógina, patriarcal, heteronormada y capitalista que ha dado cuenta de casos de corrupción, impunidad y el encubrimiento de actos de trata y explotación sexual. Juicio y castigo a los culpables”, señaló la agrupación feminista.



