«¿Para qué votar por los mismos?»

Ciudad de México.- Desencantados ante el proceso de elección de los asambleístas que definirán el nuevo rumbo de la Ciudad de México, los jóvenes reflexionan sobre la elección del próximo 5 de junio. «¿Para qué una nueva Constitución, si la CdMx estará liderada por la misma lacra política?» se preguntan varios jóvenes universitarios.

Turbados e indecisos, desean ejercer su derecho al voto, pero todavía no encuentran una opción convincente que los motive a hacerlo. ??Los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) están interesados en el porvenir de su ciudad y creen que el debate es urgente.

Aunque saben que una nueva Constitución puede traer cambios, piensan que el proceso se estancará si no se renueva también el sistema político que liderará los ejes del  documento fundacional de la capital del país. ??»Yo voy a anular mi voto», explica Diego, estudiante de la Facultad de Ciencias.

—¿Por qué? ??— se le pregunta.

— Así les demuestro que quiero que se vayan de la política del país. Son personas que ya dieron lo que tenían que dar, ellos ya no piensan en nosotros. Piensan en sus familias.

??— Si no son ellos, ¿quién entonces?

— Nosotros, los ciudadanos.

Quizá la opción más viable serían los candidatos independientes, pero incluso aquellos registrados tienen una trayectoria política partidista. Eso tampoco genera confianza.

La anulación de voto, como forma de protesta, más que una herramienta de cambio «resulta perjudicial, pues se delega la decisión a otros. Los candidatos irán en razón de los votos que obtengan por partido, así sean pocos. Así que la opción es elegir a alguien a conciencia», explica a Capital CDMX Ricardo Espinoza Toledo,  Doctor en Ciencia Política de la UAM Iztapalapa.

Los resultados de un sondeo realizado por Capital CDMX entre varios estudiantes de la Máxima Casa de Estudios, revelaron que gran parte no confía en los partidos políticos. Varios desean votar, pero todavía no saben por quién. Una mínima parte considera que la mejor alternativa será anular el voto, en protesta hacia la desconfianza que emerge de las instituciones. ??Pocos de ellos están suficientemente informados y el motivo es simple: no les interesa, porque «nosotros a ellos no les interesamos. ¿Para qué decir a alguien lo que quiero, si nunca me hará caso? Es como hablar con una pared», confiesa apática Estefania de la Facultad de Medicina.

Este rechazo total de los jóvenes hacia la política mexicana tiene dos vertientes esenciales, según el Doctor Espinosa Toledo: la primera, es que a ese sector todavía no se le han dado oportunidades, beneficios; no hay políticas públicas adaptadas a sus necesidades, son tomados en cuenta sólo como votantes.

La segunda, dice, es que la gente se ha dado cuenta del «negocio existente entre los partidos políticos como entes artificiales que sólo defienden intereses entre ellos. Hay partidos incluso, como el PT y el PVEM, que ni registro tienen en la CdMx».

Detrás de unos anteojos grandes se ocultan los ojos curiosos de Laura, de la Facultad de Derecho. Su familia es panista y ella lo era hasta que iniciaron campaña los candidatos de ese partido.?? «Cuando tienes lealtad hacia un partido no debes perder de vista a quienes están a la cabeza. Si no lo haces estarás votando por una imagen, como en la publicidad, y no por una persona. Porque al final son eso: seres humanos con debilidades, complejos… en fin, personas», cuenta la universitaria.

— ??¿Por qué dejaste de confiar en el partido?

—?? Por toda su hipocresía y ser unafalsa derecha. Hay candidatos de ahí que tienen un pasado excéntrico, pero hoy en día su ideología se contraria a sus actitudes. Eso es manejarse por apariencia y una ciudad no debería vivir de la apariencia.

«Los ciudadanos ya no creen en la falsedad con que se manejan los partidos políticos», afirma Espinoza Toledo. Las fuerzas políticas, dice, han estado mintiendo a la ciudadanía con promesas imposibles de cumplir.

Con enfado, el politólogo comenta que los candidatos dicen que con la Constitución terminará la delincuencia, el hambre, la pobreza, que salvarán la ecología. «Eso es imposible. La Constitución nunca va a situarse por encima de la República, ni vamos a formar una nueva República», aclara.

Por ese motivo, el experto anticipa que en la contienda electoral del 5 de junio participará únicamente el 20 por ciento del electorado. «Además, del cien por ciento de asambleístas sólo elegiremos un 60 por ciento. Eso limitará la participación todavía más», reprocha.

Víctor estudia en Ciencias Políticas y Sociales. No está entusiasmado por poder dar su opinión en las urnas, sino porque «la nueva Constitución es la oportunidad que tenemos para cambiar. Hay asuntos pendientes que ningún partido había contemplado antes, cosas emergentes como el derecho a la ciudad. Tal vez algún día podamos ser una verdadera metrópoli donde mis derechos valgan igual que las obligaciones».

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