Ciudad de México.- Hoy no es un domingo cualquiera en la Ciudad de México. Este 12 de febrero organizaciones civiles, intelectuales y artistas salieron a las calles para convocar al pueblo a la unidad nacional y exigir un alto a los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, la movilización se dividió de origen y no sólo se centró en consignas contra el mandatario norteamericano, sino en rechazo a las decisiones del presidente Enrique Peña Nieto.
Al llamado de "Mexicanos Unidos", marcha liderada por la presidenta de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, comienzan a darse cita en el Hemiciclo a Juárez antes de las 12 del día. Su destino es el Ángel de la Independencia, donde se encontrarán con "Vibra México", la otra marcha que sale del Auditorio Nacional.
En el monumento de la Alameda Central, se conjuntan individuos que están ahí por iniciativa propia y unas cuantas organizaciones civiles, pero éstas últimas no suman siquiera diez, a pesar de que Miranda de Wallace aseguró que su movilización estaba respaldada por 30. La Academia Nacional de Periodistas de Radio y TV, la Unidad Nacional de Asociaciones de Ingenieros (UNAI) y el Centro Mundial para la Alianza del Desarrollo Humano (CEMPADH) son algunas organizaciones que dejan ver sus pancartas para que puedan ser identificados.
El resto de los ciudadanos sostienen banderas tricolores, dibujos y carteles con inscripciones que atacan al Ejecutivo estadounidense.
A cinco minutos del mediodía, mientras cantan el Himno Nacional Mexicano, los sujetos ahí reunidos empiezan a avanzar por Avenida Juárez en dirección a Paseo de la Reforma. "No al muro", "Estamos con el migrante" y "Unidad Nacional" son algunos de los gritos que suenan al unísono por parte de los "Mexicanos Unidos".
Guillermo Moreno, un individuo que asisitó por su propia cuenta y que presume una cartulina con el dibujo de un muro al estilo medieval y un México atravesado por algunas flechas, cuenta que tiene familia en Estados Unidos y califica de "inhumano" el hecho de que "separan a los padres de sus hijos por un capricho (…) es un crimen". A lo que añade que "ellos (EE.UU.) se robaron nuestro territorio y es injusto que ahora lo reclamen como suyo. Pero algún día los pueblos tienen que reclamar sus derechos".
El contingente pasa la glorieta de Colón y la circulación de los automóviles se reanuda en la lateral de Paseo de la Reforma. La ciclopista dominical actúa con normalidad en contraflujo de la marcha que sigue su camino con cánticos exigiendo respeto, y demostrando el apoyo a los migrantes. Sin embargo, la movilización no se mueve en de forma homogénea, sino que se dispersa en diversas cápsulas que hace que se alargue su dimensión.
Ya en el Monumento a Cuauhtémoc, se escucha el "Cielito Lindo" al tiempo que un helicóptero de la policía sobrevuela y vigila que todo esté en orden. Metros más adelante, elementos de tránsito intentan sacar a vendedores ambulantes que acompañan la marcha con carros de supermercado llenos con sus productos, pero la gente defiende a éstos últimos y no le queda de otra a las autoridades que retirarse a los costados del gentío.
Teresa, una señora que lleva puesto un gorrito en forma de barco donde se lee "Mi país se respeta" de un lado, y "We don´t pay the wall" del otro, confiesa que marcha "por amor a mí país", al tiempo que señala a Trump como un "desquiciado que no tiene respeto y que no sabe lo que es la soberanía". Aparte, se expresó sobre el líder de la unidad nacional. "Yo creo que, sobre todo en el día de hoy, el líder es el propio pueblo y lo demás es política que ahorita no viene al caso" añade.
Una hora después de comenzada la movilización, las personas yacen a los pies del Ángel de la Independencia, y ahí también se hacen presentes los que asistieron por parte de "Vibra México".
Cinco minutos más tarde, llega Miranda de Wallace y de inmediato es rodeada de cámaras y micrófonos que retrasan su acceso a las escaleras de la glorieta. Una vez adentro, varios sujetos la siguen entrevistando mientras en los alrededores algunos gritan "Fuera Peña", otros entonan el Himno Nacional una vez más, a pesar de que se había acordado cantarlo todos juntos a las dos de la tarde, y otros más simplemente corean "México" en repetidas ocasiones.
Antes de las 2 del atardecer, las personas comienzan a abandonar el punto de encuentro. No habrá entonación conjunta del himno.
Miranda de Wallace abandona corriendo el lugar. Un contingente que venía con "Vibra México" exhibe una estatua de Trump y la pasea dándole vueltas a la rotonda.
En otro punto, unos sujetos queman una piñata del presidente estadounidense y los gritos en contra de éste y de su similar mexicano continúan sin cesar.
Lejos de ahí, en el C4, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, monitora la marcha y reporta que al cierre llegaron un total de 20 mil personas y no se reportó ningún incidente de violencia. "El saldo es blanco", dice Mancera y en las calles del primer cuadro de la CdMx se dispersan las masas de artistas, intelectuales y activistas, muchos de ellos que nunca habían salido a marchar.


