Ciudad de México.- El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera presentó y entregó el Programa General de Desarrollo Urbano (PGDU) a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), para su análisis y dictaminación, a fin de controlar la mancha urbana.
El documento entregado fue resultado del debate entre miembros del Consejo para el Desarrollo Urbano Sustentable (Conduse CDMX), distintas instituciones públicas y privadas, así como organizaciones de la sociedad civil.
Mancera destacó que este proyecto, que plantea una mejor organización de la ciudad, pues está planeado a veinte años y de igual manera, forma parte de un compromiso que hizo hace 14 meses para mejorar movilidad y sustentabilidad de la capital.
Los ejes del programa contemplan 19 estrategias para lograr una ciudad más moderna y sustentable, establecidas en 104 líneas de acción, que recogen más de 2 mil 300 propuestas de académicos, especialistas y ciudadanos.
Mancera destacó durante su discurso la participación de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y aseguró que PGDU concentró una gama amplia de visiones con respecto a la CDMX.
En total, el proyecto fue elaborado con la colaboración de 10 mil 77 ciudadanos y tras 145 sesiones de trabajo. El jefe de gobierno alertó durante la entrega del documento que es fundamental construir una ciudad más organizada, pues para el año de 2020 se prevé que las concentraciones poblacionales en las ciudades sean de 80%.
Asimismo, recordó que la convivencia en la capital puede alcanzar números superiores a los 20 millones de personas.
Protestas contra políticas públicas de movilidad
Minutos antes de que finalizara al acto público, tres jóvenes irrumpieron a gritos en el Museo José Luis Cuevas. Los manifestantes llevaban pancartas para demostrar su repudio a la gentrificación, práctica que propicia que el uso de suelo se vuelva más caro para vivir y provoca la expulsión de personas con bajos de recursos de distintas zonas de la ciudad.
Una de las jóvenes, cubierta con una bolsa de basura la cabeza y medio torso, se colocó a un lado del jefe de gobierno para protestar “contra políticas públicas mal intencionadas de la metrópoli”.
Los funcionarios ignoraron a los manifestantes y continuaron con las fotos para hacer constar la entrega del documento. La protesta fue pacífica y los jóvenes se retiraron minutos después que los servidores públicos.


