Ciudad de México.- «Haiga sido como haiga sido» (Calderón dixit), Mauricio Tabe es el presidente del Partido Acción Nacional (PAN) en la capital de México para el próximo trienio.
Con su reelección, el asambleísta electo Jorge Romero consolida su liderazgo al interior del PAN con una ruta favorable que convierte a la Ciudad de México en un espacio clave en el juego nacional rumbo a la elección presidencial de 2018.
Romero adelantó la sucesión en el PAN, que debió ser a finales de este año, para cerrar la pinza con Ricardo Anaya, dirigente nacional electo, con quien mantiene una amistad desde Acción Juvenil.
Sin embargo, la competencia de los liderazgos panistas en el Distrito Federal se ha cerrado y eso obligó la unidad con otros liderazgos como los diputados federales electos Jorge Triana y Federico Döring, y la senadora Mariana Gómez del Campo.
Anaya y Romero son un año mayores de edad que Triana (37), pero los tres tienen en común ser emanados de Acción Juvenil y ahora cargan la responsabilidad de enderezar el rumbo del PAN en la capital, donde han caído a la cuarta fuerza.
Previo a la elección Romero pactó con sus adversarios y por eso en la planilla única, Triana colocó a Jesús Galván y Tania Espinosa; Döring a Gabriel Salido y Roberto Colín; y Gómez del Campo a Alan Adame.
Aunque Romero lleva mano, se le cierra la competencia porque el grupo de Triana tiene la delegación Miguel Hidalgo, que gobernará la hidalguense Xóchitl Gálvez, quien es un cuadro del panista Santiago Creel.
Aún falta la integración de los puestos internos y los miembros de la comisión permanente del PAN capitalino, aunque la ruta es clara y sin unidad los panistas se hundirán en el fracaso.
Gómez del Campo apoyo a Tabe y Anaya para tomar un respiro y romper el veto del ex líder nacional de Acción Nacional, Gustavo Madero, por acompañar al senador Ernesto Cordero en sus luchas estériles.
Döring, quien administró la abundancia en la Asamblea Legislativa del DF (ALDF), es el único que queda mal parado al perder todo en 2015 y se va con bajo perfil a la Cámara de Diputados, en espera de que su compadre Madero lo rescate con una comisión de peso.
Las cartas están echadas al 2018 y la generación juvenil lo sabe. Sin unidad la derrota seguirá vestida de azul.
Nocaut. La ex alumna de René Bejarano, Leticia Quezada perdió la delegación Magdalena Contreras, el distrito local 33 y ahora su curul plurinominal en la ALDF. ¿Le tenderá la mano Morena… O el PRI?


