Ciudad de México.- El despertador de Mario Pérez Muñoz sueña a las 7:30 horas. El vendedor de una tienda departamental en Polanco se alista para abordar el primero de tres transportes públicos que lo llevan a su trabajo, al cual tiene que llegar a las 10:45. Su traslado dura dos horas.
Durante 33 años Pérez Muñoz vivió en la Ciudad de México, pero debido al incremento de los precios en la vivienda, por la conformación de su familia (esposa y dos hijos) y el crédito que el Infonavit le otorgó, decidió optar por un departamento propio y mudarse al municipio de Tultitlán, estado de México, donde lleva ya 22 años.
Desde 1993 ingresó como vendedor en Palacio de Hierro en Coyoacán. Entraba a las 11:00 horas, salía a las 9:00 horas e invertía aproximadamente 4 horas de su tiempo en transporte público y 38 pesos diariamente.
Pero desde hace 9 meses lo cambiaron de sucursal y actualmente labora en Palacio de Hierro en Polanco; en donde la situación empeoró, pues a la semana invierte 235 pesos en pasajes. Los transportes públicos que aborda 5 de 7 días a la semana son combi, metro y camión. Termina su jornada laboral a las 21:45 horas y llega a su hogar casi a las 12:00 horas.
La historia de Pérez Muñoz es sólo una de las miles de personas que viven en municipios del Estado de México y laboran en la capital del País.
Según cifras de la Cámara Nacional de la Industria, Desarrollo y Promoción de Vivienda del Valle de México (Canadevi) desde el 2005 la Ciudad de México expulsa a 100 mil habitantes cada año a las entidades vecinas.
Mientras que datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el censo poblacional del 2010, casi el 80 por ciento de las personas que decidieron dejar de vivir en la capital lo hicieron para mudarse a algún municipio del Estado de México.
Ecatepec Ixtapaluca, Tecámac y Coacalco son municipios con más vivienda de interés social y en donde habita un número importante de personas.
“Sí han pensado cambiarnos de casa, pero no hemos encontrado una casa o departamento que se ajuste a la economía”, dice Pérez Muñoz.
El mexiquense considera factible la creación de vivienda social en zonas como Polanco o Coyoacán, ya que disminuiría el tiempo de traslado y gastos en transporte público.
“Para un trabajador de clase social media baja que vive hasta el Estado de México y se deba trasladar por trabajo a la ciudad de México sería muy bueno”.
Sostiene que uno de los grandes problemas es la falta de oportunidades en el Estado de México; mientras que en la Ciudad de México está el encarecimiento de viviendas.
“Pues ambos (problemas) se llevan de la mano, ya que aquí en el Estado no hay trabajo y por ello nos debemos trasladar hasta la capital del país, y en ésta no hay suficientes viviendas o son muy caras y por eso nos mandan acá”.
Existe la discusión en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) de una nueva norma que promueva y regule vivienda de interés social, sin embargo, aún no se ha llegado a un acuerdo.
El secretario de la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana en la ALFD, Raúl Flores, propone que se favorezcan los usos de suelo mixto, así como otros polos de desarrollo con los que ya se cuenta y que las áreas de conservación que están invadidas impulsen proyectos novedosos.
Pérez Muñoz plantea que no haya división social en relación con la vivienda; que se realicen estudios para conocer el porcentaje de trabajadores que se trasladan hasta la Ciudad de México para así crear más fuentes de trabajo cerca de los domicilios
“De esta manera también se apoyaría a la economía de los trabajadores, disminuiría el tiempo de traslado y también se ayudaría al medio ambiente porque disminuiría la cantidad de transporte público del estado de México hacia la ciudad de México, ya que hay demasiado transporte que va y viene y por lo tanto la quema de combustibles es alta y más por el tiempo de traslado”.
Con dicha propuesta finalizó quien debe tratar de dormir temprano y acompañarse de su inseparable reproductor de música, que siempre está listo para aguantar las más de 4 horas que invierte diario en tres tipos diferentes de transporte público.

