Durante contingencia por Covid-19, policías agreden y encarcelan a ciudadanos en Centro Histórico de la CDMX (Video)



Ciudad de México.- Tras la contingencia provocada por la propagación del Covid-19, la dinámica económica y social ha cambiado en las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México (CDMX). Reflejo de esto es, que policías de la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) tengan el completo control y orden del transito en la zona.

Situación que ha generado abusos de autoridad ante las nuevas normas de transito impuestas por el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo en lo que se ha denominado la “Nueva Normalidad”.

Cesar Faber, un ciudadano alemán que reside en la capital mexicana, contactó a Capital CDMX para explicar como hace unos días elementos de la SSC hicieron uso de la fuerza y abuso de poder para someter a dos ciudadanos mexicanos que buscaban una mejor alternativa de tránsito.

Cesar Faber relata que el sábado -1 de agosto de 2020- se encontraba transitando por la calle Manzanares en el Centro Histórico de la CDMX, cuando Luz Soto y Christian Piña fueron agredidos por unos policías.

“Me encontraba circulando en calles del Centro Histórico, como a eso de las tres de la tarde, cuando me acerque a unos oficiales para solicitar información respecto a unas calles. Los oficiales simplemente me respondieron que avanzara y que no estorbara, ignorando mi petición a la información solicitada”, narra el aleman.

Cabe recordar que una de las medidas impuestas por el gobierno de la CDMX en la “Nueva Normalidad” dentro del Centro Histórico fue el designar calles con un solo sentido en el transito peatonal, así como la apertura alternada por días de los establecimientos mercantiles.

“Seguido de la respuesta que me brindaron los policías, dos personas detrás de mi fueron empujadas por unos oficiales. Provocando que los afectados solicitaran mayor cuidado, recibiendo un ‘avánzale gorda y deja de quejarte’ por parte las autoridades de seguridad”, añade Faber.

El insulto por parte de las autoridades provocó que Christian Piña, esposo de la afectada, Luz Soto, exigiera mayor respeto de los oficiales, ya que no habían realizado algo que los afectara o que los violentara, como para recibir ofensas.

Posteriormente, los elementos de la SSC golpearon a Christian Piña y exigieron que el también se callara o lo remitirían al Ministerio Público (MP), acción que llevó tanto a Cesar Faber como a Luz Soto a sacar sus celulares para documentar en video lo sucedido.

Ante esto, los oficiales reaccionaron con más agresiones físicas hacia Christian Piña. Además de solicitar el apoyo de más unidades para remitirlo al MP.

Chistian Piña al ver la situación, solicitó le brindaran mayor información de los cargos que se le estaban imputando y la identificación de los oficiales. Sin recibir respuesta alguna por parte de los uniformados.

Tras el llamado de apoyo por parte de las autoridades, al lugar llegaron mas de 20 elementos uniformados, los cuales con abuso de la fuerza subieron a una patrulla, tipo pick-up, a Christian Piña y Luz Soto.

Cesar Faber, quien aún se encontraba documentando la situación, pidió el apoyo de los oficiales que arribaron al lugar de los hechos para denunciar las injusticias por las que estaba pasando la pareja. Recibiendo también, agresiones por parte de los uniformados.

“Recibí empujones y golpes por buscar justicia. Incluso uno de los oficiales me dijo ‘ya regrésate a tu país, nada mas vienes a chingar aquí’”, recuerda.

El ciudadano de origen alemán agrega que para evitar mas agresiones, un comerciante lo invitó a dejar de grabar y le brindó refugio en su local.

“El comerciante me dijo que eso era cosa de todos los días y que en vez de ayudar lo único que lograban los policías era generar mas caos y miedo a los que acuden a la zona, ya sea a comprar, transitar o trabajar”.

Al respecto, Capital CDMX se dio a la tarea de buscar a los afectados, Luz Soto y Christian Piña, para conocer mayor información del traslado.

Luz Soto relata que -además de todas las agresiones recibidas en la calle de Manzanares- los oficiales momentos antes de subirlos a la patrulla le robaron la cartera a su esposo.

“Una vez arriba de la camioneta nos fueron golpeando, agrediendo físicamente, nos quitaron los celulares, nos pidieron las claves para revisarlos. Recibimos patadas en la cara hasta que las obtuvieron. Incluso me pidieron las contraseñas de mi banca móvil”’, denuncia.

Relata que afortunadamente tiene el recorrido de marcado, ya que minutos antes de subirlos a la unidad, ella mando la ubicación en tiempo real a uno de sus familiares, con el fin de solicitar las grabaciones de las cámaras del Gobierno de la CDMX.

“Fueron revisando mis fotos, y recibía más burlas, como por ejemplo, ‘mira esta marrana como se siente’ mientras violentaba mi privacidad”, dice.

Luz Soto dice que el oficial que más los golpeó y ofendió fue el identificado, por su chaleco, como “J.C.Chávez. S.”

“Una vez que llegamos a la Alcaldía Cuauhtémoc, los responsables de la unidad en la que nos trasladaron tenían pensado dejarnos en las puertas del MP, pero el oficial J.C.Chávez les indicó que nos dieran una vuelta más porque ibamos a recibir otra ‘madriza’”, recuerda con coraje.

El oficial se comunicó con su jefe para informarle que ya los tenían afuera para presentarlos. Además, de hacerle de su conocimiento que los había golpeado porque presuntamente intentaron robarle el arma.

“Ya presentes con el jefe del oficial J.C.Chávez, este nos recibe ‘amablemente’ y nos dice que nos va a ayudar pero que tenemos que dar tres mil pesos para quitar el cargo de violencia”.

En ningún momento, le hicieron del conocimiento a Luz Soto y Christian Piña, los cargos por los que los estaban presentado ante la Alcaldía de Cuauhtémoc.

“Al no ver cooperación de brindar el efectivo, nos indica que se nos van a imputar los cargos de resistencia y violencia contra las autoridades y nos brinda una hoja de derechos para que la leamos y firmemos. Mientras la estoy leyendo me doy cuenta que uno de los derechos es poder realizar una llamada”, dice la joven golpeada.

Luz y Christian exigen la llamada pero las autoridades indican no tener teléfono dentro de las instalaciones de la Alcaldía Cuauhtémoc, pero ofrecen “prestarle un celular privado de algún oficial para realizar la llamada”.

Destaca que también exige un abogado debido a que la hoja de derechos, indica que lo pueden solicitar. Recibiendo un “si, eso se los vamos a dejar hacer pero primero firmen el documento, así es el procedimiento por parte la autoridad”.

“Después nos dieron otras hojas donde venía los motivos de los que se nos acusaba, el cual era ‘Resistencia de particulares’, y nos indican que tenemos que firmarlos para poder tener acceso a la llamada y a nuestro abogado”.

Luz y Christian fueron llevados a las “Galeras”, donde los hicieron esperar hasta las 11 de la noche, aproximadamente, para permitir el acceso de un familiar. Además de conducirlos con un médico que dictaminó la gravedad de las lesiones de los afectados.

“Justo antes de presentarnos con el médico el oficial que nos pidió dinero nos dice ‘ya no la hagan de pedo, yo lo quiero ayudar amigos, ya no digan nada. Digan que no los golpearon, para que todo sea mas rápido’. A lo que mi esposo contesto: ‘no, tú que te revisen toda, a mi que me revisen todo y vamos.’”, relata Luz.

Detalla que los médico los revisaron de pies a cabeza, midiendo el tamaño de los golpes.

Una vez terminado el examen médico, los regresaron a las “galeras”, lugar dónde otras personas le preguntaron si ya habían rendido declaración ante el Ministerio Público. Declaración que les permiten realizar hasta el día domingo -2 agosto-por la noche, a dos horas antes de ser trasladados al reclusorio de Santa Martha Acatitla (Luz Soto) y Reclusorio Norte (Christian Piña).

Luz Soto indica que al reclusorio llegó cerca de las tres de la mañana, dónde se le obligó a despojarse de su ropa, para después, portar un uniforme de recluso en color caqui. E ingresar de nueva cuenta a revisión médica.

“Tengo que destacar que los médicos de Santa Martha se portaron muy respetuosamente, incluso me ayudaron a desvestirme, debido a que no podía mover algunas partes del cuerpo por las lesiones de los golpes que yo llevaba”, cuenta.

Tras la revisión médica a la que fue sometida Luz, la guiaron a una celda para descansar en donde pudiera (suelo o cama).

“Por la mañana del día lunes -3 de agosto-, me realizaron otra revisión médica y me informaron que me trasladaran en una camioneta al Reclusorio Norte para realizar la audiencia”.

En el reclusorio Norte, Luz se reencontró con Christian.

En ambas audiencias, el juez los declaró culpables, pero por no tener antecedentes penales, les dictó libertad condicional, con restricción de acercarse al lugar donde se les detuvo.



Además de ir a firmar una vez al mes y durante seis meses ante la Unidad de Supervisión de Medidas Cuatelares y de Supervisión Condicional del Proceso.

El argumento de sentenciarlos culpables fue que el tamaño de los golpes no correspondía con las declaraciones y que ningún oficial maneja la fuerza física, ni mucho menos violencia en las detenciones.

Las pertenencias de Christian y Luz, como lo son cartera, celulares e identificaciones no se les devolvieron.

Capital CDMX no pudo tener contacto con Christian Piña, ya que se encontraba bajo supervisión médica en un hospital, debido a las lesiones.