Ciudad de México.- El Derecho a la Ciudad, la reivindicación de los derechos humanos básicos y el ejercicio de una democracia participativa, en donde exista la revocación de mandato, son las principales coincidencias para la nueva Constitución que proponen la mayoría de los partidos políticos a través de sus plataformas programáticas.
Desde marzo pasado, los nueve partidos políticos de la Ciudad de México (CDMX) que participarán en las elecciones del 5 de junio para integrar la Asamblea Constituyente, registraron ante el Instituto Nacional Electoral (INE) sus plataformas programáticas, documentos que plasman las líneas de acción para formular una nueva Constitución de la Ciudad.
En su mayoría, los acuerdos establecidos basan su identidad en el Derecho a la Ciudad: instrumento aceptado mundialmente, con origen en la Carta Mundial del Derecho a la Ciudad realizada en Ecuador, Quito, en el año 2004; que destaca los derechos humanos colectivos preexistentes en espacios urbanos.
El derecho a la Ciudad se refiere al «derecho colectivo de los habitantes de las ciudades, en especial de los grupos empobrecidos vulnerables y desfavorecidos, que les confiere la legitimidad de acción y de organización, basado en sus usos y costumbres, con el objetivo de alcanzar el pleno ejercicio del derecho a un patrón de vida adecuado».
Fue el Partido del Trabajo (PT) de los pocos que no optó por este camino, pues la bancada se inclinó por la estructura de una nueva ciudad, basada en la movilidad social; bajo la premisa de «no aumentar la movilidad, sino reducir la necesidad de que la gente se mueva».
Otra de las constantes comunes encontradas en las mayoría de las plataformas es la persistencia en el anhelo de una democracia participativa, basada en el ejercicio directo de la ciudadanía, esta petición estará mediada por instrumentos como la revocación de mandato, el referéndum, plebiscito y consulta ciudadana.
Los partidos de izquierda apoyan la libertad de la mujer sobre su cuerpo y los derechos de la comunidad homosexual; el Partido de la Revolución Democrática (PRD), también apuesta a la muerte digna mediante la eutanasia. Mientras que el PAN se inclina por la defensa del «derecho a la vida desde su concepción».
Así, dentro del ámbito administrativo, todos los partidos defienden una descentralización entre la Ciudad y gobierno Federal: el único que propone lo contrario es el PRI, pues su plataforma promueve una dependencia al Centro en el marco de la construcción de una nueva Constitución.

