Ciudad de México.- El gobierno de la Ciudad de México ha reactivado la recuperación del Centro Histórico, zona que por su particular arquitectura y oferta tanto gastronómica como social se ha convertido en unas de las principales atracciones de la capital.
Por tal motivo, se ha puesto en marcha el programa «Rehabilitación de la Calle Corregidora-Corredor de la Nación», obra que inició a principios del año en curso y pretende culminar a finales de diciembre.
Una inversión de 123 millones de pesos ha sido requerida para colocar miles de rectángulos de mármol de 60×80 centímetros de largo. Labor que lleva a los albañiles 10 horas al día.
Bajo el sol o la lluvia, los trabajadores colocan una a una las piezas que van dando forma al nuevo proyecto, sin embargo, no es una tarea fácil, pues cada una de ellas pesa 70 kilos.
A su alrededor se vislumbran negocios de audio y sonido, tlapalerias, productos para el cabello y bolsas «puma»; vendedores ambulantes con calcetines o cargadores portátiles, así como compradores, todos contribuyendo a un paisaje que bien podría ser calificado como el habitual en la zona.
Algunos de los nuevos árboles han sido colocados, pero el espacio dedicado a una futura jardinera se ha convertido en un pequeño basurero. A la fecha sobre el corredor lucen, a plena luz del día, personas en situación de calle drogándose o durmiendo plácidamente.
Junto a personas en situación de calle se encuentran familias y trabajadores sentados en las zanjas, aun abiertas para colocar los cables del que será el nuevo alumbrado, echando taco mientras disfrutan de un refresco.
La promesa es limpiar el espacio de baches, inseguridad, y comercio informal, «a largo plazo nos va a beneficiar, a quienes tenemos un local como yo, a los que van a quitar son a los ambulantes, que yo creo son más que nosotros», dice Roberto dueño de una pyme.
La obra de 1.4 kilómetros de largo conectará a la zona de la Merced, en las inmediaciones del Palacio Legislativo de San Lázaro, con el Zócalo capitalino, es decir, se sumará a los corredores de Plaza de la República, Alameda Central y Plaza de la Constitución, así cubrirán una longitud casi cuatro veces mayor a la de Madero.
El papitas, como es conocido, comenta: «lo que hace el gobierno es decir que te van a reubicar, pero siempre te mandan a lugares donde no hay gente, de los que conozco han perdido más de la mitad de sus ganancias, yo me voy a ir a otro lugar donde pueda seguir vendiendo papas».
De acuerdo a cifras de la Autoridad del Espacio Público solo en el Tramo de Pino Suárez a Circunvalación hay aproximadamente 152 comercios, 62 de Circunvalación a Rosario, y cuatro más de Rosario a Congreso de la Unión, todos ellos formales.
«Lo que sabemos a través de las noticias es que al turista ya no le va dar miedo venir a esta zona, porque se supone que el ambulantaje promueve que haya inseguridad, y al quitarlos pues se supone va a venir más gente», finaliza Roberto


