Marchan por más de 1800 desaparecidos en Morelos

Buscadoras señalan deuda del gobierno con los desaparecidos.

Sentada en una banca, una mujer vistiendo una playera blanca con la foto de un muchacho arriba, unas letras mayúsculas que versan DESAPARECIDO; ella fue la primera en llegar a la Glorieta de Tlaltenango, en la zona norte de Cuernavaca, donde poco a poco comenzaron a concentrarse más mujeres con playeras similares, procedentes de diferentes puntos del estado de Morelos y buscan a sus seres amados.

Es la calurosa mañana del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. Por eso acudieron a la glorieta, porque ellas son madres, hijas, esposas, hermanas, tías, abuelas de alguien que les fue arrebatado. También llegaron algunos varones: padres, primos, hermanos y uno que otro infante, que a su corta edad tienen que lidiar con la inexplicable ausencia de algún integrante de su familia.

Las lonas con las fichas de búsqueda llamaban la atención de los peatones del lugar. Algunas madres portaron cartulinas con mensajes de protesta, otras llevaron sus palas y picoletas que usan para buscar fosas clandestinas en montes y barrancas; no obstante, todas traían la foto de la persona a la que buscan.

Y con sus fotos al frente y en alto, poco después de las nueve iniciaron su caminata hacia el centro histórico de la capital morelense. Al grito de ¿Dónde están nuestros hijos? tomaron uno de los sentidos de la Avenida Emiliano Zapata seguidas por un grupo de reporteros locales y algunos policías de tránsito.

 

Marchan por los desaparecidos en Morelos. Foto: Axel Hernández

 

Tranquilina Hernández, fundadora de Familias Resilientes de Morelos. Foto: Axel Hernández

La movilización fue convocada por el colectivo Unión de Familias Resilientes de Morelos Buscando a Sus Corazones Desaparecidos, uno de los colectivos del estado enfocado principalmente a la búsqueda en campo.

 

Fundado por Tranquilina Hernández, que lleva casi nueve años buscando a su hija Mireya Montiel, este colectivo brinda acompañamiento a muchas familias y realizan constantes hallazgos de restos humanos durante sus búsquedas.

Las repercusiones de un fiscal tras las rejas.

Fue durante una de estas búsquedas, el pasado 4 de agosto, cuando Tranquilina y otras integrantes del colectivo se enteraron de que se realizaba un operativo en todo Morelos para detener al ahora ex fiscal general Uriel Carmona Gándara acusado de obstrucción de la justicia en el feminicidio de Ariadna Fernanda.

Antes de ser encarcelado, Carmona venía aplazando una reunión solicitada por Tranquilina tres meses atrás, quien tras enterarse de su detención, declaró en entrevista para CapitalCDMX «¿Qué va a pasar ahora con mi caso? ¿Quién me va a decir qué está pasando con las fosas abiertas que hemos estado encontrando?»

Se refiere a fosas abiertas poco antes de que ellas lleguen, abiertas por la misma fiscalía. Tal es el caso del Parque Estatal Cerro de la Tortuga, ubicado entre Zacatepec y Xoxocotla, donde el 12 de marzo de 2022, Pablo Shezaman Capistrán Lugo, un joven de 27 años fue desaparecido por un grupo armado a las faldas del cerro cuando regresaba de su trabajo.

Jael Jacobo Lugo, buscadora morelense. Foto: Axel Hernández

Tras la desaparición de Pablo, su hermana Jael Jacobo lo ha buscado incansablemente, en ese caminar encontró a Tranquilina y se unió al colectivo.

 

A través de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Morelos, Jael solicitó a la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGEM) acompañamiento a una búsqueda en el lugar.

La búsqueda fue postergada por la fiscalía, argumentando que no existían las condiciones de seguridad para acceder a la zona. Cuando la búsqueda fue concedida, en el lugar encontraron cinco fosas abiertas y vacías.

La buscadoras narraron que cuando increparon a los agentes de la fiscalía, admitieron haber encontrado en una de las fosas el cuerpo de Yadira Martínez, agente de 34 años adscrita a la Comisión Estatal de Seguridad (CES) que desapareció el pasado 27 de septiembre tras interponer denuncias en contra de sus mandos por acoso.

Cuando Jael les preguntó que encontraron en las otras fosas, los agentes le negaron más información excusándose en la secrecía de la carpeta de investigación.

Jael considera alta la probabilidad de que su hermano estuviera dentro de alguna de esas fosas, para ella esta negativa de la fiscalía para permitirle descartar que ahí haya sido exhumado Shezaman representa una doble desaparición.

Otras cuatro fosas vacías fueron encontradas en Xoxocotla y las buscadoras sospechan que también fueron elementos de la fiscalía quienes llegaron a abrirlas antes que ellas.

Con la detención de Carmona, disminuye aún más que la posibilidad de que las buscadora morelenses obtengan respuestas entorno a las fosas abiertas por la fiscalía, pues hasta ahora no han sido recibidas por Carlos Andrés Montes Tello, quien asumió la titularidad de la FGEM de forma interina.

Tranquilina y Jael, consideran que Uriel Carmona también debería ser investigado por sus omisiones al atender la crisis de desaparecidos en el estado.

Carmona Gándara, permanecerá en prisión hasta 2024, según información dada a conocer el día de ayer por su abogado, el juez de control otorgó una prórroga de cinco meses para que el Ministerio Público realice investigaciones complementarias.

«Hoy no contamos números. Recordamos historias.»

La marcha avanzó hasta llegar a la Plaza de Armas , irrumpiendo con la cotidianidad de oficinistas y turistas. Llegaron hasta las puertas del Palacio Municipal de Cuernavaca, donde víctimas de la violencia han instalado un memorial con fotos de personas desaparecidas y asesinadas.

Ahí las buscadoras leyeron un comunicado en el que señalaron la deuda que las autoridades de todos los niveles de gobierno tienen con la sociedad de Morelos, con sus desaparecidos y con las familias que les buscan:

«El gobierno federal nos debe recursos para que las familias sigamos buscando, medidas para que no nos arrebaten la vida mientras lo hacemos, estrategias que nos garanticen la reconstrucción del tejido social, políticas que establezcan el orden y la seguridad, celeridad en el sistema de datos, aumento en los presupuestos»

Foto: Axel Hernández

 

Así mismo exigieron a las autoridades de Morelos acelerar las investigaciones de sus carpetas, aplicación de los protocolos adecuados a las fosas encontradas en la entidad, reapertura de puntos de interés donde han realizado hallazgos y humanización en los procesos burocráticos a los que se enfrentan las víctimas.

Concluyeron la manifestación refrendando su compromiso por seguir buscando a los suyos y a los más de 1800 personas desaparecidas reportadas en la entidad desde 1970 hasta el 23 de agosto de este año.

Cifras de la Comisión Nacional de Búsqueda indican que Cuernavaca encabeza la lista de desapariciones en Morelos con casi 500 registros; el segundo puesto lo ocupa Cuautla (171), seguida de Temixco (169), Jiutepec (139) y Yautepec (109).

«Hoy no contamos cifras. Recordamos historias» enfatizó durante la lectura del comunicado; con un pase de lista a través del megáfono, uno a uno se escucharon los nombres de las personas por las que sus familias salieron a protestar en «un día que nunca debió existir. Y nunca debió serlo porque nadie debería ser desaparecido».

 

Madre de Pablo Shezamán frente a la ofrenda de víctimas de violencia en Morelos. Foto: Axel Hernández
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