En un contundente mensaje, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no habrá “protección a nadie” involucrado en operaciones ilícitas tras la reciente erradicación de una mini‑refinería de huachicol en Coatzacoalcos, Veracruz.
El operativo, resultado de una investigación conjunta de fuerzas federales, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad, la FGR y PEMEX, logró asegurar más de 500,000 litros de crudo y desmantelar una planta clandestina que producía diésel artesanal, nafta, solventes y combustóleo ligero, todo sin permisos y con alto riesgo ambiental.
Durante la conferencia matutina del jueves, Sheinbaum fue tajante: “Nosotros no vamos a proteger a nadie… que sepan que la investigación va a llegar hasta donde tope”.
Señaló que operar una instalación de este tipo requiere personal con conocimiento químico especializado, incluso de ingenieros que podrían pertenecer a PEMEX o no, y que por ello se evaluará a todos sin distinción.
El operativo en Veracruz forma parte de una ofensiva más amplia: simultáneamente, se aseguraron 1.2 millones de litros de hidrocarburo en Nuevo León, y recientemente se decomisaron más de 3 millones de litros en Tabasco.
El robo de combustible ha generado pérdidas por más de 75 mil millones de pesos entre 2019 y 2024, según PEMEX, y se estima que hasta el 30 % del combustible que circula en el país proviene de fuentes ilegales.
Sheinbaum enfatizó que este operativo no será el único: se reforzarán los controles en aduanas y operativos de vigilancia para detectar redes de contrabando, alineando una política de no impunidad y combate frontal a la delincuencia organizada.


