El CIDE y sus comisarios

Mi amigo

El CIDE y sus comisarios. Lo que ocurrió en el CIDE es un mal síntoma. Simplemente se decidió no escuchar a la comunidad.

Es más, ni siquiera se trató de designar a un candidato a director cercano a la 4T sobre otro que no lo fuera, ya que los dos aspirantes simpatizan con el mismo proyecto político.

De lo que se trató, más bien, es de dar un paso, acaso definitivo, para debilitar a esa institución académica para hacerla parte de las consignas ideológicas de María Elena Álvarez-Buylla, la directora del Conacyt.

Vamos, no se escuchó a los integrantes del Consejo Directivo, en el que participan representantes del INE, El Colmex, la Secretaría de Hacienda, entre otras dependencias y centros educativos.

Tampoco les importó el proceso de auscultación interna en el que Vidal LLerenas resultó mejor calificado que José Antonio Romero Tellaeche, quien al final asumió el cargo, porque es lo que siempre dispuso la directora del Conacyt.

Académicos y estudiantes están dando la pelea, tendrán que actuar con inteligencia y paciencia, porque se enfrentan a murallas de incomprensión creadas por dislates ideológicos.

Les puede servir la experiencia de otros movimientos estudiantiles y académicos, donde la sociedad estará de su lado en la medida en que sepan explicar la catástrofe que se avecina.

La coyuntura no es fácil. En el Conacyt de ahora mandan comisarios, no científicos y el gobierno de la República es hostil a los centros educativos.

Es la irrupción de un pensamiento oscuro e intolerante.

El CIDE y sus comisarios

Lo terrible es que el CIDE es una gran institución, que prepara con excelencia a quienes ahí estudian y que produce conocimiento.

Ignoro cuánto podrán resistir a la oleada burocrática que se les vendrá encima.

Los ataques al CIDE, como centro del pensamiento neoliberal son absurdos, porque lo que hay en sus aulas es pluralidad sustentada en la formación académica.

Es más, sospecho que en la 4T no tienen una idea muy clara de lo que es el neoliberalismo, y que funciona como una especie de monstruo malvado que acomoda en toda ocasión cuando de lo que se trata es de condenar al pasado, asumiendo que en los pasados 30 años los viejos partidos, los intelectuales y los empresarios comulgaron con un solo modelo de país, cuando no fue así.

La directora de Conacyt.

Por el contrario, el proceso histórico reciente ha sido uno de los más ricos en cuanto a diagnósticos, miradas y proyectos, precisamente porque se inscribe en la transición a la democracia y en las alternancias casi sucesivas en el poder presidencial.

Es más, en términos económicos, el gobierno actual está más cerca de concepciones neoliberales que el de Carlos Salinas o el de Felipe Calderón, por dar dos ejemplos.

Síguenos en Google News

¡Suscríbete!
Obtén los beneficios especiales que tenemos para ti.