Con la lectura de fragmentos clave, acompañamiento musical y un diálogo abierto con el público se llevó a cabo la presentación del libro El camino a la montaña sagrada, de los autores, Patricia Benet y Alain Alonso y publicada bajo el sello Caligrama.
La presentación se llevó a cabo en la conocida librería en Un lugar de la mancha donde os autores compartieron con los asistentes la experiencia íntima que dio origen a esta historia, marcada por el reencuentro de dos almas que se reconocen como “rayos gemelos” según las enseñanzas de maestros ascensionados como Jesús, María y Saint Germain (José).
A través de encuentros místicos, pruebas personales y una profunda toma de consciencia, ambos exploran su conexión divina y misión espiritual, enfrentando las tensiones de la vida cotidiana y los retos de sus relaciones personales para asistir a la humanidad en su proceso de ascensión.
Con la guía de los maestros ascensionados y una total entrega a esta encomienda, juntos inician el camino hacia la montaña sagrada. Esta historia, profunda, conmovedora y divertida, combina experiencias terrenales con visiones trascendentales, abordando temas como el amor, la espiritualidad y la transformación.

Los autores contaron con el apoyo de un escritor
En el evento los acompañó, Alberto J. Ponce de León V., quien participó como escritor por encargo, colaborando en el desarrollo del texto y aportando forma narrativa a una vivencia que trasciende las páginas.
Además los autores realizaron una firma de ejemplares, en la que los asistentes intercambiaron con ellos ideas y expresaron el impacto que les dejó la lectura de algunos de sus pasajes, haciendo que cada dedicatoria se transformara en un intercambio personal, confirmando que la fuerza de la novela está en cómo logra despertar recuerdos y preguntas en quienes la leen.
Más allá de la trama, El camino a la montaña sagrada destaca por no buscar enseñar ni imponer, sino por recordar. Cada lector encuentra en Paty y Alain un espejo de su propio recorrido interior, con dudas, rupturas y certezas que se transforman.
Como expresaron los autores, “este libro no es solo nuestro; ahora también es de ustedes”. Y quizá ese sea su mayor valor: convertirse en un espejo en el que cada quien puede reconocer su propia montaña sagrada.



